Si fuese un fuckboy de esos que te fuck y me voy probablemente diría: "Kanami-chan, ¿tú qué? ¿Ni dos besos ni nada?". Pero Hifumi no dice esas cosas. En su lugar, va tras la chica todavía con la comida entre las manos y toma asiento a su lado.
—¿Sabes que están envenenadas?
Hifumi /podría/ envenenar las croquetas, pero no lo hace. Y por eso es el ciudadano más bueno del mundo.
—Son de mi madre, podéis comer quienes queráis —si hasta lo dice con la sonrisa más apacible.
Y aquí está el motivo por el que Hifumi nunca será tan buen actor como Kanami, y es el hecho de que, sin querer, se le escapa una sonrisa genuina cuando la chica pronuncia esas palabras.
—¿A queso? Interesante... —retira su cuaderno de donde siempre lo lleva enganchado y lo >
Kanami y las dudas, las dudas y Kanami... Pensaba que confiaba un poco más en él. ¿O es que Hifumi no da las buenas vibras que él cree?
—Mmh... Yo solo he dicho que llevan un ingrediente secreto y que si notas su efecto... Lo demás es tu imaginación —pausa unos momentos—. O no.