Perdonad mi opinión de extrema izquierda, pero pienso que la policía no debería partirle la nariz a una profesora jubilada de 68 años y 50 kg de un empujón mientras reclama mejoras laborales para educar mejor a tus hijos.
Es cansino repetirlo. Pero, los derechos humanos no son de izquierdas ni de derechas. Son principios irrenunciables.
Apoyar a Israel creyendo que eso equivale a dar una "batalla cultural” contra la izquierda y lo "woke", es deshumanizar una tragedia y justificar un genocidio.