#NIKI▶ · my running playlist since 2015 sings the soundtrack of my life. growing by one song each Sunday.
here’s the story so far. of sounds and places 👇🏻🧵
Somos una nación capaz de honrar al bien y la belleza.
Gracias a Barcelona y a quienes lo han obrado por recordárnoslo 🤍.
«Primero el amor, luego la técnica». Gaudí.
1/ Pop culture quiz.
Luke Skywalker blew up the Death Star with over a million people aboard. Did you walk out of the cinema asking whether the Rebellion were terrorists?
No. You knew who built the superweapon. Context told you exactly who to blame.
Hold that thought. 🧵
@MarieBensimon es adictivo. en sus mejores momentos, fino y preciso como un bisturí. en sus peores, un enano cabrón con carencias afectivas soltando sapos y culebras.
El pueblo es soberano, pero solo cuando vota lo correcto
Hay una escena que se repite estos días con la visita del Papa a España.
Miles de personas llenan calles y plazas para verlo. Familias enteras, jóvenes, ancianos, creyentes practicantes y simples curiosos.
Sin embargo, para cierta izquierda, esa multitud no representa al pueblo. Representa la manipulación, la superstición o la alienación.
Cuando miles de personas salen a la calle por causas progresistas, se habla de participación ciudadana, de movilización social y de expresión legítima de la soberanía popular.
Pero cuando miles de personas se reúnen alrededor de una figura religiosa, de pronto dejan de ser pueblo para convertirse en una masa engañada que no sabe defender sus propios intereses.
El pueblo no deja de ser pueblo porque rece, porque vaya a misa o porque no comparta nuestras mismas convicciones. La soberanía popular no consiste en aceptar únicamente a quienes piensan como nosotros. Consiste en aceptar que el pueblo real es plural, contradictorio y muchas veces incómodo.
Lo que aparece entonces no es una defensa de la democracia, sino una selección ideológica de qué pueblo es legítimo y cuál no.
También llama la atención la facilidad con la que algunos reducen el cristianismo a una superstición privada mientras muestran una enorme sensibilidad hacia cualquier otra tradición religiosa o cultural.
Se insiste en que las religiones forman parte de la identidad de los pueblos, de su historia, de sus símbolos compartidos y de su forma de entender el mundo. Y es cierto. Lo extraño es que ese razonamiento parece dejar de aplicarse cuando hablamos del cristianismo.
España no puede entenderse sin el catolicismo. No porque todo español sea creyente, sino porque buena parte de las instituciones, fiestas, universidades, hospitales, obras benéficas, tradiciones populares, monumentos y referencias culturales que forman nuestro paisaje histórico nacieron en ese marco.
Uno puede ser ateo, agnóstico o creyente y seguir reconociendo este hecho elemental.
Por eso tampoco tiene sentido equiparar fenómenos completamente distintos.
No es lo mismo una tradición religiosa que ha participado durante siglos en la construcción histórica de España que movimientos político-religiosos que aspiran a sustituir la legislación nacional por normas confesionales o a crear espacios jurídicos diferenciados. Confundir ambas cosas impide comprender la realidad.
El verdadero debate ni siquiera es teológico. La cuestión no es si Dios existe o no existe.
La cuestión es por qué durante siglos millones de seres humanos han estado dispuestos a dedicar recursos, talento y esfuerzo a construir catedrales, universidades, hospitales, hospicios, escuelas y redes de ayuda mutua inspiradas por esas creencias.
Incluso quien no comparte la fe debería preguntarse qué fuerza cultural, moral o simbólica fue capaz de producir semejante legado.
Porque reducir todo eso a una simple superstición es una explicación demasiado pobre para una de las corrientes históricas más influyentes de la civilización occidental.
Y quizá el problema no sea que haya miles de personas escuchando al Papa.
Quizás el problema sea que algunos solo reconocen al pueblo cuando el pueblo les da la razón sobre lo que piensan.
- No en el nostre nom -
Més d'un miler de persones vinculades a l'esquerra o moviments progressistes fan pùblica una Carta oberta contra la histèria antiisraeliana a Occident, la judeofòbia i la propaganda d'Hamàs.
https://t.co/aRmYcRWLHK
La postura de cierta izquierda a la muerte de Satrapi es nauseabunda. Ellos confunden la veracidad de su vida con “propaganda imperialista” porque, al final, solo son pusilánimes al servicio del régimen de turno. No buscan verdad; buscan historias que se ajusten a su delirio.
this is what i mean by saying anti zionism = antisemitism
you cannot single out zionists because you CAN’T identify them. no one can target me because they cannot know i’m a zionist
but jews are identifiable and targeted because of their jewishness firstly. which is antisemtic
@lindepemarica@pit__roig por desgracia, sí pasa. hace poco me reuní con una amiga judía que sigue viviendo allí (yo me marché). me contó que es alucinante lo mucho que se ha normalizado en ciertos círculos el señalamiento.
@GachaVian 100 % agree.
also agree that staging did nothing good for her. the song alone was strong enough to have carried it with a more intimate concept.
@LunicaPlays was gonna reply with a pic with JJ with the President of Austria himself but I see some posters have already burnt you.
one look at the flags of your profile explains everything. moron.