“Vas a sanar, porque te ríes con el alma, porque eres de corazón noble, porque la vida tiene algo aún mejor esperando por ti, porque lo mereces y porque a pesar de todo, brillas hasta con el alma rota”
Nunca dejemos de agradecer a aquellos que, en nuestros peores momentos, nos brindaron cosas intangibles: Tiempo, apoyo, lágrimas, aliento.
Gente que se sentó y lloró con nosotros, porque nos dolía. Gente que nos permitió mostrarnos vulnerables y se mantuvieron ahí.