En mi comunidad de vecinos votan los hijos, nietos y bisnietos de todos los que alguna vez han tenido un piso en el edificio, aunque lo vendieran hace cincuenta años y sus descendientes no hayan pisado España… perdón, el portal, en toda su vida.
Es muy divertido, porque ya son unos 170 y los que vivimos aquí apenas somos 20. Muchos no saben dónde está el edificio, no hablan con ningún vecino y algunos confunden nuestra calle con una localidad de la provincia de Córdoba (Argentina) pero participan activamente en su gestión. Al fin y al cabo, su antepasado tuvo un tercero interior durante seis meses en 1964, así que sería injusto negarles el derecho a decidir cómo debemos vivir los demás.
Gracias a ellos, ahora tenemos un portón automático para el garaje. No tenemos garaje, pero la inauguración fue preciosa y el presidente pronunció un discurso muy emocionante sobre la recuperación de la memoria comunitaria.
También hemos instaurado el felpudo único: nadie puede utilizar un modelo distinto del aprobado en junta. Cuesta 375 euros y lo vende el vicepresidente, un señor muy majo que vive en un pueblito de San Luis Potosí (México) y que conoce perfectamente las necesidades del edificio porque pasó por delante de él una vez, durante una escala, en 1998.
La última junta acordó que solo se puede tender ropa los días impares del mes, y la de color únicamente cuando el número del día sea primo. La propuesta fue aprobada por amplia mayoría gracias al voto por correo de 106 descendientes de antiguos propietarios. Los vecinos que vivimos aquí votamos en contra, pero se nos explicó que teníamos una visión demasiado localista y que la comunidad pertenece también a quienes mantienen con ella un vínculo histórico y afectivo, aunque no sepan si tenemos ascensor.
Ahora están estudiando instalar una piscina climatizada en el cuarto de contadores, declarar festivo el aniversario de la Primera Derrama y cambiar el nombre del edificio por «Residencial Memoria Democrática». Nosotros solo hemos pedido que arreglen la gotera del quinto, pero la propuesta lleva tres años paralizada porque no despierta suficiente interés entre los comuneros de Montevideo.
Eso sí: las cuotas, las derramas y las averías seguimos pagándolas los 20 que vivimos aquí. Los otros 170 solo participan en las decisiones.
A este sistema lo llamamos «comunidad de propietarios por ley de nietos». Es impecablemente democrático: cuantos menos afectados estén por una decisión, más fácil resulta conseguir una mayoría para imponerla.
Ceuta no tiene competencias en inmigración, ni en fronteras, ni en seguridad, ni en exteriores. Ni siquiera en sanidad. Todo eso es Estado.
Y aun sin una sola competencia, ha pedido la emergencia nacional desde el primer día, ha ido al Parlamento Europeo a advertir que la seguridad de su ciudad depende de Marruecos, y se ha plantado ante un decreto que le metía los polideportivos sin avisar.
Sin herramientas y peleando igual por su gente. Eso no es cruzarse de brazos. Es lo contrario.
Elma Saiz: "La sociedad de Ceuta es madura, no necesita agitadores de fuera".
¿De fuera de dónde? Si son españoles no son de fuera. Los de fuera son los ochenta mil que entraron y los 10000 que siguen por la inoperancia y falta de voluntad del Gobierno del que es ministra.
La consejera de Salud asturiana supedita la entrega de vacunas para los inmigrantes de Ceuta a tener cubiertas las necesidades en Asturias .
[¿Ven qué fácil de entender es el concepto de prioridad nacional, aunque uno sea socialista?] https://t.co/43zJWQWduh
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Sin siglas y sin colores.
Ya no vale la excusa de que solo se organiza en Madrid, de que lo hace tal o cual partido.
Lo organiza la gente de Ceuta
En cada ciudad DOS DE SEPTIEMBRE A LAS 20 HORAS.
POR CEUTA!
Es feria en Málaga, días de diversión, folklore y fiesta. Los vientos ayer soplaron de poniente. Se veían las costas de África. En Ceuta no ha habido feria, ni diversión, ni folklore, ni fiesta. Allí hay confusión, miedo y pena, mucha pena y desamparo.
Desde el corazón un pensamiento de cariño y esperanza para los ceutíes.
Hoy, El País ha publicado un vídeo lacrimógeno de Wafae, una pobre chica que asaltó ilegalmente la frontera de Ceuta y que ahora duerme en la calle. Voy a desmontar el relato. Abro hilo 👇🏼
Aquí hay dos posibilidades y ninguna es buena.
O no saben que Ceuta es una ciudad autónoma y no una comunidad autónoma, o lo saben perfectamente.
Porque el dato es este: la Asamblea de Ceuta no puede aprobar leyes, solo reglamentos. No tiene sanidad transferida. No tiene educación transferida. Y no tiene ni frontera, ni extranjería, ni asilo, ni capacidad de expulsar a una sola persona. Todo eso es competencia exclusiva del Estado por Constitución.
Ceuta tiene menos competencias que un ayuntamiento grande.
Así que cuando preguntan qué hace Vivas mientras el Gobierno central “lo hace todo”, están describiendo un reparto de poder que no existe. El Gobierno no está supliendo a nadie. Está haciendo su trabajo. Dieciocho días tarde.
Y funciona, porque casi nadie en España sabe cuál es el estatus jurídico de Ceuta. Es el terreno perfecto para trasladar la culpa a quien no tiene los instrumentos.
Lo único que Vivas podía hacer era pedirlo por escrito. Lo hizo el 27 de julio, tres días antes de la avalancha.
Le contestaron que era lo de todos los veranos.