Han pasado 16 horas de que ocurrió el devastador terremoto que asoma una tragedia sin precedentes en Venezuela.
El líder de la nación más cercana a nosotros, que tuiteó sin descanso sobre lo que ocurría en Gaza, Gustavo Petro, no ha dicho una sola palabra ni ofrecido la mínima ayuda.
Mientras tanto, todas esas naciones a cuyos líderes Petro ataca por ser de derecha —como Noboa, Bukele, Kast o Trump– ya se pusieron a disposición y están enviándonos ayuda.
Petro es el ejemplo perfecto: el hipócrita que encubre su maldad con el abrazo de causas que le son ajenas, pero apático ante lo que le sucede al vecino.
Un infeliz, pues.
Me dirijo a la comunidad internacional con urgencia. Venezuela necesita ayuda humanitaria de emergencia, con acceso real al territorio y entrega directa a las personas afectadas. Necesita equipos de búsqueda y rescate, suministros médicos y apoyo técnico. El mundo debe saber que esa ayuda tiene que llegar sin condicionamientos y sin intermediarios que la usen como instrumento de control.
Edificios derrumbados.
Familias sin saber dónde están sus seres queridos.
Un país en shock.
No tenemos cifras confiables de víctimas.
Todo eso, en sí mismo, es parte de la tragedia.
Llegamos a esta catástrofe después de décadas de destrucción institucional. Los equipos de rescate, el sistema de salud, la infraestructura de comunicaciones llegan a esta emergencia destruidos. Lo que debió ser inversión en proteger vidas no lo fue, por eso quiero reconocer a los rescatistas, médicos, enfermeros, bomberos y voluntarios que hoy están salvando vidas en condiciones extremadamente difíciles. Su valentía es la mejor cara de Venezuela.
Hago un llamado a los países amigos, a los organismos humanitarios y a los millones de venezolanos que viven fuera de nuestras fronteras, por favor, acompañemos a nuestro pueblo en estas horas.
Estoy convencido de que juntos encontraremos la fuerza para levantarnos.
Hermanos mi amiga María Branco está en La Guaira en el Edif Laguna Suites Caribe detrás de la Mansión La Panadería está sola intentando sacar a su familia de los escombros necesita ayuda por favor quienes están en La Guaira les pido por favor ayúdenme ayúdenos ayúdennos por favor
Ayúdenme a difundir por favor.
Mi mejor amigo está buscando a su papá y hermano que estaban en Tucacas en La Mar Suites Conjunto Residencial en la Av. Silva.
Son Raúl Enrique Díaz y Enrique José Díaz.
Cualquier información es de suma ayuda. 🙏 +56 9 9611 0896
Ayúden a compartir
🚒 Bomberos de Chacao: 0212-2653261
🚒 Bomberos de La Guaira: 0212-3327620 / 0212-3310445
🚒 Bomberos Metropolitanos: 0212-5454545
🚒 Bomberos del estado Miranda: 0212-2356967
🚒 Bomberos de Plaza Venezuela: 0212-7936457
IMPORTANTE: Se necesitan martillos grandes, cinceles y martillos hidráulicos en Los Palos Grandes. Por favor comunicarse con la Alcaldía.
Si conoce ingenieros o empresas de construcción, por favor hágales llegar esta información.
Gracias por difundir, German Giuliani , es el único argentino rehén en VENEZUELA la pregunta es :porque estoy sola ? no hay activistas de derechos humanos en argentina? si los hay pero responden a partidos políticos , entonces a la embajada no los dejan ir!!
Mañana, 9 de junio, volveré a pedir la libertad de todos los presos políticos en Venezuela, y especialmente la de mi hermano. en la embajada de EEUU , EN ARGENTINA.
Libertad para todos los presos políticos en Venezuela.
Libertad para Germán Giuliani. @hacemosguarimba
La investigación de @politico sobre Harry Sargeant III, Richard Grenell, Aaron Schock, Hans Humes, Juan González, Elías Ferrer y una extensa red de operadores, empresarios, acreedores e influencers debería ser lectura obligatoria para cualquiera que quiera entender qué ocurrió realmente alrededor de Venezuela durante los últimos años, mientras los venezolanos luchaban (y luchan) por ser libres y un pequeño grupo intenta evitarlo para seguir lucrándose a costa de la vida de millones.
@ChacoCma Tal vez etimológicamente puede venir de “atracador”, o sea, ladrón, y luego está “tracalería”, palabra q se usaba antes en Vzla para definir hacer trampa con fines de hacer dinero.
Alguien me dice “tú estás lleno de odio”.
Mira, si.
¿Cómo no odiar a un grupo de delincuentes que usaron nuestra democracia para exterminarla? ¿Cómo no odiar a unos tipos que expulsaron más de 8 millones de venezolanos y nos sometieron a la crisis humanitaria más fea que ha visto este continente? ¿Cómo no odiar a unos tipos que lanzaron fuegos artificiales en año nuevo desde un centro de torturas? ¿Cómo no odiar a unos tipos que mataron a un preso político y se lo escondieron a su madre anciana por meses? ¿Cómo no odiar a unos tipos que mataron a sangre fría a estudiantes y civiles que estaban protestando cansados de una vida paupérrima? ¿Cómo no odiar a unos tipos que se hicieron mil millonarios a costas del hambre y sufrimiento de una población entera? ¿Cómo no odiar a unos tipos que salían en televisión ofreciéndote “operación tun-tun” si te expresabas en contra de ellos?
Odiar al chavismo no es una “enfermedad del alma”, es un deber ético y moral de cualquier persona de bien. El daño patrimonial, psicológico, emocional y espiritual que ha dejado esta gente es incalculable.
Durante muchos años a varios de nosotros que no somos venezolanos, pero que siempre nos preocupamos por la causa de Venezuela, nos decían que eso era algo que “tenían que arreglar entre ellos”.
Y no, nosotros respondíamos que no, porque los venezolanos no solo se estaban enfrentando al régimen venezolano, se estaban enfrentando a toda una red criminal trasnacional que involucraba a diferentes países y múltiples actores internacionales.
Lo que está pasando con Zapatero es apenas la punta del iceberg de todo lo que había detrás. Un expresidente español llegó a tener minas de oro y ser traficante de presos políticos.
Tómense un minuto para pensar la dimensión de lo que estamos hablando y todo lo que nos falta por conocer.
Falleció María Concepción Sánchez, madre del trabajador de PDVSA y preso político Joan Enrique Cruz Sánchez. No pudo ver a su hijo libre. Su hijo no pudo despedirla.
Ya son seis madres de presos políticos las que han muerto en poco tiempo. Yarelis Salas (madre de Kevin Orozco), Omaira Navas (madre de Ramón Centeno), Yenny Barrios (madre de Diego Sierralta), Carmen Dávila (madre de Jorge Yespica Dávila), Carmen Teresa Navas (madre de Víctor Hugo Quero Navas) y ahora la señora María Concepción.
Eso es esta barbarie chavista que debe llegar a su fin lo más pronto posible y sea de la forma que sea. No habrá justicia ni reparación si estos criminales siguen allí, ocupando, de facto, el poder.
Memoria.
@darwingonzalezp ¿Qué tendrá que ver Seguridad Ciudadana y Protección Civil con un asunto de infraestructura? Absolutamente nada porque no hay contingencia que atender puesto que no se ha caído. Técnicamente, debe atender el estado estructural con la unidad y prof. correspondientes. Show!
@caste_____@RobertLobo_ Yo estoy a miles de kilómetros y aún así me enteré. Todo depende de los intereses de cada quien, y esa es justo la observación que hago. Claro, mayormente serían públicos de rangos edad distintos, pero se ven adultos allí.
@sisifrabeta@jasb91 Sí, muy cercanos son padres, abuelos, hermanos, tíos. Pasa muy frecuentemente en las familias venezolanas. Qué bueno que no conoces esos casos. Y claro, cada quien decide cómo criar a sus hijos y a qué edad es el “uso de razón”.
@sisifrabeta@jasb91 Yo no tengo hijos (pero soy hija).Por lo que comentas, tú tampoco. Cuando los tengas, a lo mejor entenderás mejor todo esto, o no, porque en tu vida familiar y entorno, es todo sano y está todo bien. Igual qué bueno ser así de afortunado, pero no es así en todas las familias.