Mi hermana dejó a su novio después de 6 años juntos.
No hubo infidelidad.
No hubo maltrato.
No hubo gritos.
Solo una frase que la rompió por dentro.
Ella le preguntó:
—¿Te casarías conmigo si mañana me quedo sin trabajo?
Él respondió:
—Claro… pero espero que no pase. Me gustan las mujeres que aportan lo mismo que yo.
Suena “justo”, ¿no?
Eso pensaba yo… hasta que mi hermana me dijo algo que no puedo sacarme de la cabeza:
—No quería que me mantuviera. Quería saber si me amaba incluso en mi peor versión.
Lo dejó esa misma semana.
Ahora todos en la familia están divididos.
Unos dicen que ella exageró.
Otros dicen que él mostró quién era realmente.
Yo solo hago una pregunta:
¿El amor es un equipo 50/50…
o es 100/100 incluso cuando uno se cae?