¿Sabías que cuanto más profunda es la reverencia, mayor es el respeto que se muestra? Esta es una parte fundamental del protocolo de reverencias japonés, conocido como ojigi.
Este hombre se casó con una gimnasta.
Lo adopté hace solo una semana. Era tan pequeño, tan inocente, que pensé: “Seguro será tranquilo, suave… una pequeña máquina de siesta”. Pero estaba muy equivocado.
No le teme a nada: ni a los ruidos, ni a las alturas, y mucho menos a mí. Cada comida se ha convertido en un auténtico duelo. Apenas me siento, él aparece como un diminuto y peludo asesino. Sus ojos fijos en mi plato, rebosantes de ambición salvaje, y en un segundo… salta, roba y gana.
La única forma de detenerlo es estar preparado. Por eso, ahora como como si viviera en el Salvaje Oeste: el tenedor en una mano y, en la otra, mi única arma, la pistola de agua. Basta un parpadeo y mi arroz puede desaparecer. Él espera, yo sudo.
Y aún así… maldita sea, amo a este ladronzuelo.
Necesito que armemos un hilo recontra útil y necesario: cómo sacar manchas. Ejemplo, cómo sacar manchas de tinta, de pintura, de sangre!!!! (me pasa) de salsa. Propongan su sustancia sucia y recomienden la solución así todos tomamos nota