Tu carácter se revela cuando las cosas dejan de salir como quieres.
Es fácil ser paciente cuando todo funciona. Es fácil ser amable cuando nadie te provoca. Es fácil mantener la disciplina cuando tienes motivación.
La verdadera prueba aparece cuando estás cansado, frustrado, decepcionado o enfadado.
Ahí es donde decides quién eres realmente.
No puedes controlar todas las circunstancias de tu vida.
Pero sí puedes decidir qué tipo de persona quieres ser cuando aparezcan.