@ryo_hermoso La credibilidad es algo que va de la mano con la congruencia... mientras siga "encubriendo" el cochinero que le dejaron, nadie le va a seguir creyendo ninguna palabra que salga de su boca...
@Clionautica Es un absurdo, una total contradicción que, siendo esa clase de gobierno que para todo regala dinero del presupuesto, pida dinero... por supuesto que NO!
2 de junio...
Siempre le sobró energía.
Su voz era fuerte, grave, rasposa e inconfundible.
Fue un gran observador y un estudioso obsesivo de la conducta humana.
Caminaba con prisa y tenía una forma extraña de jugar con los dedos de sus manos mientras daba pasos firmes. Parecía que tenía un pedacito de plastilina en cada mano e iba haciendo bolitas con ella. Lo mismo sucedía si tenía que esperar o hacer una larga fila; sus dedos no lograban quedarse quietos.
Siempre le sobró energía.
Se apasionaba cuando platicaba y actuaba cualquier anécdota que estuviera contando.
Era muy malhablado, pero las groserías nunca se le oyeron mal.
Todos los escenarios que habitó, los pisó con gran intensidad. Los actores y actrices que trabajaron con él batallaban en cada función para poder seguirle el paso e ir a su ritmo.
En escena su 1.68 de estatura desaparecía porque su personalidad provocaba que lo vieras inmenso y sus movimientos por más pequeños que fueran, tenían mucho dinamismo.
Siempre le sobró energía.
Jamás dejó que su mente descansara. Si no era para crear proyectos o personajes, la usaba para visualizar la vida y la carrera que quería tener.
Desde niño supo crear su propia realidad y sin que nadie se lo enseñara, aprendió a vivir la vida conscientemente.
Le encantaba repetirme una y otra vez parte de su filosofía de vida:
—Campeón, vive conscientemente, chingao. La seguridad y el pinche miedo te frenan y provocan que vivas en automático.
¡Vivir así es una pendejada!
Voltea a ver cómo la mayoría de la gente ya está muerta en vida.
Míralos cómo se ven apendejados, parecen robots.
¡No permitas que eso te suceda!
Mírame a los ojos.
¡El secreto de la vida es no saber qué va a suceder! La belleza de vivir es no saber qué te va a pasar porque eso te mantiene realmente vivo, despierto, alerta... ¡Al tiro!
¿Me entiendes?
A la mayoría de la gente ya se le olvidó vivir conscientemente y por eso los rebasó el tiempo. Viven a la segura. La vida no es un proceso mecánico. Debe sorprenderte constantemente.
¡No permitas que el tiempo te rebase!
Prométeme que eso no te va a pasar.
No vivas nunca a la segura y déjate sorprender.
Siempre le sobró energía.
Dormía pocas horas, se levantaba entre 4 y 5 de la mañana a meditar, leía varios periódicos mientras desayunaba, hacía ejercicio, se bañaba y trabajaba hasta muy tarde. Juntas, filmaciones, grabaciones, funciones, giras, escribía, producía, dirigía, actuaba y no se cansaba.
Siempre le sobró energía y por eso, me rompí por completo cuando vi que toda esa energía había desaparecido.
Siempre le sobró energía y ya no la tenía. Sus ojitos estaban cerrados y su boca estaba entreabierta. Sus manos estaban quietas sobre su pecho.
Caminé lentamente hacia su cama, me acosté junto a él, lo abracé y en voz baja le dije:
—Gracias por todo papi. Gracias por todo tu amor. Gracias por tu generosidad. Gracias por cada día vivido junto a ti. Gracias por todos tus abrazos. Gracias por todos los "te amo" que me dijiste y me escribiste. Gracias por todos tus besos. Gracias por cuidarme y protegerme como lo hiciste. Gracias por todos nuestros viajes. Gracias por hacerme reír tanto. Gracias por exigirme al máximo. Gracias por la vida que tuvimos. ¡Gracias por todo lo que me enseñaste! Te amo. Siempre fuiste mi mejor amigo, mi cómplice y mi gran maestro.
¡Gracias por ser mi papá!
Le besé la frente, la cara, las manos y antes de despedirme de él; puse mi nariz muy cerquita de su cuello y respiré profundamente para quedarme con su olor.
¡El olor de mi papá!