izquierda todavía ocultaba sus cuernos, mientras que la derecha se la llevó al estómago.
— ¡Qué bestia eres! ¡No puedes decirme estas cosas en la calle, y sin conocernos de nada, y, y...!
Y se quedó sin palabras. No pensaba levantarse de ahí ni en un millón de años.
Pues más o menos. En sus fantasías era lanzado y le sobraba la confianza en sí mismo. salvo cuando quería variar un poco y sí se comportaba con timidez. Pero en la vida real...
¿Estaba ocurriendo de verdad? Sus ojos se abrieron aún más cuando le cogió la mano y le dio un >
Por favor, parecía que estaba a punto de darle un cortocircuito o algo por el estilo. Aaron soltó una ronca y corta carcajada al ver cómo se llevaba la mano a la boca, tan rojo que le faltaba ponerse a echar humo. Y tampoco le había dicho nada del otro mundo. Era una +
ataque interior cuando tocó sus abdominales. Dejó la mano durante unos segundos, sin creerse del todo lo que estaba ocurriendo.
Eso, junto a todo lo demás fueron demasiados estímulos para que Lucas pudiera mantener la compostura.
Apartó la mano y se acuclilló. Su mano >
Una parte de Lucas estaba en el cielo: hablando con un hombre atractivo que le había ofrecido tocarle las orejas —o lo que quisiera— en la puñetera calle.
Y la otra en el infierno. Había tenido infinidad de fantasías por el estilo, pero su práctica era nula. No era capaz de >
—¿Eso quiere decir que quieres toquetearme las orejas? Una zona bastante extraña para querer tocarla, pero… adelante.
Aaron se llevó las manos a las orejas, apartándose un poco el cabello oscuro para dejarle más libertad. La sonrisa en sus labios era una de diversión porque, +
actuar de igual forma en su mente que en una situación real. Y estaba acojonado.
— No es... no es eso lo que yo... ¡No es...!
Aaron había desarmado por completo las entrenadas habilidades de disimulo de Lucas. ¡Era una situación demasiado bestia! ¡¡Y SIN ENTRANTES NI NADA!! >
No puede. Incluso si las habilidades de Aeyrith desafían la lógica y la realidad... Incluso si erradica a la raza humana...
... nada ni nadie puede interponerse entre la homosexualidad. Es imbatible. El axioma primigenio.
Ya se topa con Reo de vez en cuando. Más de lo que esperaba incluso...
Además, en la incertidumbre estaba la mayor parte del disfrute. No saber cuándo se lo encontraría... Si le pillaría... Qué pensaría de él... Ahahah...
Pues... Atractivo, con un buen físico y... otras muchas cosas que en realidad no sabe concretar. El aura también es importante...
Le gustan los chicos malos y pasotas.
Si encuentra un chico guapo se lo queda para él. ¡Aeyritha ya tiene a Walter! Que no le ha visto todavía, pero es guapo. Todo el mundo en la isla lo piensa.
¡Pero porque quiere! ¡Y no hay derecho, Lucas también quiere... chicos hechos al gusto del consumidor...
... ... ... está ido. Se ha sumido en sus fantasías.