Si lo aterrizamos desde la mirada de Adolfo Sánchez Vázquez: no podemos ser objetivos, puesto que somos seres humanos; pero en estructuras mediáticas, no es una excusa, sino una responsabilidad.
La teoría del encuadre podría explicar por qué la neutralidad periodística es un poco complicado de lograr en la praxis. Sin embargo, no es un recurso para usarse en contra de los derechos de las audiencias.
Cuando se menciona que “la información es poder”, en nombre de la objetividad, también debe comprenderse que desinformar puede considerarse como un acto de violencia política
Reducir a la comunicación política (más la social) como un mecanismo simplista de “manipulación” es una falta de respeto al electorado, no una oportunidad de posicionamiento. Esto implica drenar su propósito esencial: informar