Extraño que nuestras peleas sean que los argentinos nos digan albañiles y nosotros les digamos libertarios, que dure 2 horas y dp termine. Con los europeos no termina más hermano
@LuchoR78 Hace un tiempo atrás, recuerdo que decían que si repartían la herencia de Flotencia K, nos quedaba como 1 millón de dólares a cada argentino. Era hacer una división.... era 1 peso para cada argentino.
Casi 10 años de activistas y periodistas dejando en claro que Pablo Laurta era un hijo de puta que en cualquier momento podía hacer un desastre y sin embargo acá lo hicieron recorrer canales de TV por años para "mostrar las dos campanas", metete las dos campanas en el culo
No, Eduardo. Las feministas sostenemos que las mujeres que trabajan en las labores del hogar, los cuidados y la crianza también son sujetas de derecho y que todo lo que hacen ES TRABAJO; trabajo que sostiene el capital mundial, sin remuneración, sin vacaciones, sin posibilidad de jubilación, sin prestaciones de ley, sin descansos ni días libres, de doble y hasta triple jornada y muchas veces sin un peso a su nombre, muchas veces sin siquiera la mínima consideración ni agradecimiento más allá de un post cursi en redes sociales el 10 de mayo mientras los demás días del año las llaman “mantenidas” cuando irónicamente son ellas quienes mantienen hogares y familias enteras. Trabajar por techo y comida es esclavitud, dificulta y en ocasiones imposibilita poder salir de espacios violentos. Lo que está mal es creer que este es el rol que sólo las mujeres debemos atender, lo que está mal es no reconocer la desigualdad, violencia e injusticia que conlleva ese rol. Las feministas no tenemos que convencer a las mujeres de elegir otros caminos, de elegirnos a nosotras mismas y responder a nuestros sueños y deseos porque nosotras mismas lo hemos visto con nuestros propios ojos, hemos visto a nuestras madres y abuelas, las hemos escuchado. Muchas de ellas el primer consejo que dan a sus hijas y nietas es: Estudia, trabaja, viaja, ten tu propio dinero, no te cases. Es todo un sistema, más viejo que la rueda, que nos quiso convencer de que fregar pisos, parir hijos y planchar las camisas del marido era nuestro “destino biológico” para que los hombres tuvieran acceso a servidumbre gratuita, que ya no les creamos tan fácilmente es distinto. No va de ideologías, va de las memorias y vivencias de las mujeres. Si las escucharas lo sabrías.