Para Trump el secuestro de Maduro no fue por la Democracia y los Derechos Humanos, sinó para saquear y poder hacer mas guerras en el mundo. Lo que lleva haciendo EEUU en el mundo casi 200 años.
NO ES UNA TRAICIÓN. ES UN DESMANTELAMIENTO
Nos quieren hacer creer q todo se resume a una “traición” contra NM, como si él fuese una víctima atrapada por fuerzas externas. Pero reducir la tragedia venezolana a una historia de traiciones personales es una manipulación peligrosa. El problema es mucho más profundo: lo q está en juego no es un hombre, sino la existencia misma de la República. La historia enseña q las naciones no desaparecen de un día para otro. Primero se destruye la confianza colectiva, luego se normaliza la dependencia, después se vacían las instituciones y finalmente se entrega la soberanía en nombre de la “estabilidad”, del “orden” o de la “salvación”. Eso ocurrió en numerosos procesos coloniales y neocoloniales en el mundo.
Venezuela ha sido históricamente un territorio disputado por sus recursos estratégicos, especialmente el petróleo. Desde comienzos del siglo XX, las potencias extranjeras y sectores de las élites nacionales entendieron q controlar Venezuela significaba controlar una fuente inmensa de riqueza energética. Siendo así necesitamos comprender q los procesos de subordinación no ocurren solamente por invasión externa, sino por complicidad interna. Ningún poder extranjero puede dominar plenamente un país sin aliados locales dispuestos a negociar la soberanía a cambio de privilegios.
Por eso el debate no puede limitarse a “Maduro sí” o “Maduro no”. El verdadero problema es la degradación progresiva del Estado-nación venezolano. Cuando un país pierde capacidad productiva, autonomía institucional, independencia económica y cohesión social, queda vulnerable frente a cualquier poder externo. Y mientras el pueblo pelea entre sí, las élites —de uno u otro bando— suelen garantizar su futuro lejos del país, protegidas por fortunas acumuladas y redes internacionales.
Lo más alarmante es q la desesperanza colectiva está creando una situación aún más peligrosa: millones comienzan a pensar q convertirse en una colonia o protectorados extranjeros sería preferible al sufrimiento actual. Esa es quizás la victoria más grande de cualquier proyecto de dominación: lograr q el propio pueblo renuncie voluntariamente a su soberanía porque ya no cree en sí mismo. Pero ningún pueblo conserva su libertad si deja de defenderla.
La apatía, la rabia y la decepción son comprensibles. Venezuela ha sido golpeada por corrupción, sectarismo, propaganda, errores políticos, sanciones, dependencia petrolera y luchas de poder interminables. Sin embargo, una nación no puede reconstruirse desde el cinismo absoluto. Cuando un pueblo pierde totalmente la capacidad de imaginar futuro, otros deciden por él.
Y allí está el punto central: las generaciones futuras heredarán lo que nosotros permitamos hoy. Si aceptamos la entrega silenciosa del país, heredarán dependencia. Si aceptamos q la soberanía es un concepto inútil, heredarán subordinación. Si aceptamos q luchar no vale la pena, heredarán resignación.
La independencia venezolana fue una conquista construida con sacrificio, hambre, guerra y resistencia. Pensar q todo eso puede perderse sin siquiera intentar defenderlo debería estremecernos profundamente. Porque los países no mueren únicamente cuando son invadidos. También mueren cuando sus ciudadanos dejan de sentirse responsables de ellos.
Despertar conciencia no significa repetir consignas vacías ni caer en fanatismos. Significa entender q ninguna potencia extranjera vendrá a salvarnos, pero tampoco lo harán las élites q usan el poder como negocio personal. La reconstrucción nacional solo puede surgir de un pueblo consciente, organizado y dispuesto a defender la dignidad colectiva por encima del odio momentáneo.
Todavía estamos a tiempo de evitar q Venezuela termine convertida en un territorio administrado por intereses ajenos. Pero el tiempo se acorta. La República no se defiende únicamente con armas. Se defiende con memoria, conciencia, organización y voluntad de luchar incluso cuando todo parece perdido.
BHP
#TocaLucharYVencer
Más que el inventado “simulacro de evacuación” en el que se suponía bomberos y ambulancias, aparecieron los conocidos elementos de intervención militar, los Black Hawk y los Osprey, y, como en el patio de su casa, frente a Higuerote y a La Guaira, en aguas venezolanas, un portaviones y un buque de asalto anfibio, el Iwo Jima y el Lake Erie.
¡Como los gatos marcando territorio!
Todo ello sin protesta visible y con contento, sin ninguna vergüenza, de quienes creen que ya no necesitarán visas por aquello del estado 51.
¡Qué indignación!
Se instalaron tanto en la propaganda y en los discursos vacíos que creen que la vergüenza de hoy, sumada a la del 3 de enero, se borra poniendo una bandera en redes sociales…
La tierra que parió la libertad de un continente hoy llora.
Se ha mancillado la tierra sagrada que libertó Simón Bolívar, y el dolor de este presente quedará grabado a fuego en la historia de Venezuela.
Pero la historia también recuerda que de las cenizas de la opresión siempre renace la gloria.
Un pueblo herido nunca olvida su herencia de libertad 🇻🇪⚡️
#Venezuela #Historia #Bolívar #Libertad
Al pueblo tratan d quitarle la memoria Por eso al gringo Henry Clay quien t insultó en tu vida y en tu muerte le levantaron una estatua en nuestra Patria! ¡ah! si vieras el destino d los pueblos q liberó tu espada su mayor libertad es la d morirse d hambre 🎶
#Noticia. El representante Ted Lieu acaba de decir que los archivos completos de Epstein muestran y confirman acusaciones de que el PEDO Donald Trump violó a niñas.