Me siento de la verga, ojalá sea la falta de sueño y no el vacío en el pecho que me persigue desde los 12 años, que me hace sentir que no pertenezco a ningún lugar.
Quiero enamorarme, tener alguien para hablar hasta las tres de la mañana, para que me cuente su día, para cocinarle cosas dulces y que seamos muy felices