Mi vida no volvió a ser la misma desde que leí que uno en ocasiones no quiere sanar algo que duele, porque quizás es el único vínculo que le queda con esa persona.
Esa tendencia casi que religiosa y enamoradiza hacia el error, reflexiono en silencio. ¿Qué es eso místico de lo que carecen las buenas decisiones, que me atraen siempre de lo equivocado?
Las palabras no sostienen, solo dibujan ausencias. No quiero vínculos porque siempre soy orilla, nunca océano. Porque siempre termina en la tibieza que deja cuando se va. Porque los vínculos pesan más de lo que puedo cargar. No quiero perder lo único que me queda: mi nada.
ya no quiero vivir más eventos históricos solo quiero tener una casa en el campo (que nunca voy a poder pagar) donde pasar mi vejez (a la que probablemente no voy a llegar)
Es domingo, tengo clases de la universidad, llevo atrasado el diplomado, dormí 2 horas, llevo despierta más de 24 horas, sobrevivo con café, mi ex me escribe ebria, no tengo plata, sí tengo tareas, trabajo en el turno de la noche: la vida es horrible.
And when you wake up in the morning without a good morning, and when there's no one waiting for you at home, when you can do whatever you want, what do you call that? Freedom or loneliness?
Acostumbrado a perder, elegí entonces amar la pérdida. Apartándome de las personas, de los objetos, de los lugares, y hasta de los sentimientos . Y apreciar el lienzo en blanco, sí. Darle trazo; sin invitarme, apreciando la nada como un rotundo éxito. Así nada pueden quitarme.