Nunca dejes que nadie te consuma. Si no te llamaron no pasa nada. Vete a dormir y descansa. Si dejaron de contestarte borra la conversación. A veces la vida nos envía señales claras. No mendigues atención. No entregues más de lo que recibes.
Qué hermosa sensación de abrir un regalo y ver que es algo que mencionaste una vez de manera inconsciente y sentir que alguien te prestó atención como para recordarlo y hacerte feliz con eso.
Hay hombres que no dan flores, pero te dan estabilidad y eso vale más que un ramo. No llegan con gestos de película, sino con hechos: están cuando los necesitás, sostienen cuando todo se tambalea, y te hacen sentir que el suelo no se va a romper.
La obsesión por "dejar ir" y "soltar" nos está volviendo incapaces de sostener nada. Ni el dolor, ni un compromiso, ni una mala racha. Hay cosas que no se sueltan, se atraviesan. Y huir de todo lo que pesa solo te deja vacío.
a terapia no vas para cambiar a otros, vas para aprender a relacionarte distinto con lo que te incomoda de otros, y así no te afecte de la misma forma.
Al final te das cuenta de que no se trata de quien te dice que te quiere, sino de quien te hace sentir vista, apreciada, apoyada, comprendida, escuchada y amada.
Como no amarte, si nos hemos visto durmiendo, llorando, hablando de nuestros padres, de nuestros miedos, de nuestros planes juntos, riéndonos hasta que nos duela la barriga, enfadados, felices, enamorados, cansados; Y a pesar de todo, seguimos eligiéndonos el uno al otro.