Me encanta preñarlo y no sacarla. Seguir empujando lento, bien profundo, batiendo mi leche espesa y caliente mientras lo beso, le muerdo el cuello y lo hago gemir de nuevo, ya sensible, ya lleno. Un buen sexo no se acaba cuando me vengo: sigue la química, la saliva, la piel sudada y ese placer sucio de no parar.
¿Quién quiere ser mío?
¿Quién quiere mi esencia adentro?
@instintoprimal@canislupus_lobo