Esta persona debería tener consecuencias legales y laborales, ¿cómo vas a agredir así a un compañero de profesión porque has perdido un partido? No voy a decir lo que pienso, pero demasiada naturalidad en su agresividad. Ahí lo dejo.
Estamos en un punto en el que los chavales son abiertamente racistas, machistas, ludópatas y subnormales profundos, mientras no hay consecuencia alguna.