Cuando pedimos que no se cruce por mitad de la formación lo pedimos para evitar momentos como el que acabamos de sufrir y que no es el primero. Nuestros labios y dientes están completamente expuestos a sufrir un golpe que puede dejar al músico sin tocar más en Semana Santa.
Bar plaza de Carmona, de vergüenza ! Voy vestida de músico pidiendo agua y me dicen que la próxima vez no me la dan, que lo que le interesa es vender, es decir vender a la gente que viene a ver la procesión donde tocamos nosotros. No me ha pasado esto en la vida!