Ojalá existiera un depredador en Galicia especializado en cazar jabalíes. No sé, por ejemplo, un animal extremadamente inteligente, que cazase en manada y que llevase miles de años acostumbrado a depredar sobre suidos.
Y ojalá ese depredador, no fuese perseguido por la @Xunta.
Hoy, 10 de septiembre de 2026, la máxima representante diplomática de Israel en España, ha pronunciado estas palabras.
Yo las interpreto como una amenaza.
Aquí quedan por lo que pueda suceder en el futuro.
El dueño de las torres gemelas tras enterarse de que justo el día que no fue a trabajar y tras contratar un seguro millonario contra atentados dos aviones se habían estrellado contra ellas:
Este es el vídeo del apaleamiento perpetrado esta noche por un grupo de fascistas a Rubén Rosón y Jorge Fernández, militantes de AMA Asturies, médicos de familia, y conocidos por su activismo en múltiples causas. Os contamos la noticia completa en @nortes_me
@MrBeast Genial! y nosotros te llamaremos a ti engendro sin alma financiado por los judíos para freír las neuronas de los jóvenes occidentales usando a niños africanos desnutridos como reclamo en las miniaturas
La tortura sistemática, más allá del franquismo.
Solo en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa se registraron 4.113 casos de tortura entre 1960 y 2014; 3.032 son posteriores a 1978.
Un trabajo publicado en 2017 por la Universidad del País Vasco (EHU) y el Gobierno Vasco (Proyecto de investigación sobre la tortura y los malos tratos en Euskadi, 1960-2014) dejó claro el alcance de la tortura como herramienta del Estado, al recoger de forma sistemática los malos tratos cometidos por las fuerzas estatales durante esos años. El equipo dirigido por el reconocido médico Paco Etxeberria documentó en total 4.113 casos entre 1960 y 2014, reunidos en un censo oficial. Ese registro representa a 3.415 víctimas, ya que el 17% sufrió torturas o malos tratos en más de una ocasión. El trabajo se basa en un archivo de más de 26.000 documentos y miles de testimonios grabados en vídeo, y constituye hasta ahora la recopilación más extensa realizada en la Comunidad Autónoma Vasca sobre esta cuestión.
La investigación rompe la creencia de que la tortura se limita a la dictadura franquista, con un dato significativo: solo el 26,4% (1.081) de los casos registrados corresponden a la dictadura y a los primeros años de la llamada “Transición” (hasta 1978). En cambio, la gran mayoría se produjeron en época “democrática”, después de la aprobación de la Constitución. En la muestra analizada en profundidad mediante el Protocolo de Estambul, el 76% de los casos son posteriores a 1978, con una incidencia especialmente alta en la década de los 80 (35% de la muestra) y a partir del año 2000 (31%). Esto demuestra que los mecanismos de tortura han persistido durante décadas en las estructuras del Estado.
38% atribuidas a la Guardia Civil
En cuanto a las fuerzas policiales señaladas por torturas, en los casos en los que se ha aplicado el Protocolo de Estambul, el 38% de las denuncias se atribuyen a la Guardia Civil, el 30,7% a la Policía española y el 9,9% a la Ertzaintza. La metodología ha experimentado una evolución estadística: hasta los años 90 eran habituales los métodos que dejaban marcas físicas visibles (la bañera o la electricidad), pero posteriormente predominó la llamada “tortura limpia”, diseñada para ocultar señales. Ejemplos de ello son la asfixia con bolsa, la permanencia prolongada en posturas forzadas o las amenazas. Las víctimas pasaron, de media, casi cinco días en régimen de incomunicación.
95,5% de casos con "evidencias sólidas" según el Protocolo de Estambul
Además, se ha tratado de medir repetidamente la veracidad de las torturas denunciadas aplicando el Protocolo de Estambul a 202 víctimas. Los resultados son claros: en el 95,5% de los casos se halló un nivel de coherencia “sólido” entre el testimonio de la víctima y las conclusiones periciales (48,5% sólido, 41,1% muy sólido y 5,9% pleno). Estos datos, sin embargo, chocan con la realidad judicial posterior: pese a los miles de casos documentados, el Tribunal Supremo español solo emitió 20 sentencias firmes por torturas entre 1979 y 1992, condenando en total a 49 funcionarios. En muchas ocasiones, los torturadores fueron indultados.
El informe mencionado advierte además de que, entre las víctimas que participaron en la investigación, el 15% sufre todavía graves consecuencias psicológicas y necesita atención especializada.
(Texto publicado originalmente en Diario Socialista)
Hoy han desahuciado a mi madre.
Hoy he visto cómo la comisión judicial entraba en la casa donde crecí.
La casa a la que mi madre se mudó cuando se casó.
La casa donde aprendí a caminar.
Donde celebramos cumpleaños.
Donde discutimos y nos reconciliamos.
La casa donde mi padre pasó sus últimos días de vida.
Hoy un cerrajero ha cambiado la cerradura de esa puerta.
La misma que abrí miles de veces sin imaginar que algún día ya no sería nuestra.
Hay algo profundamente frío en cómo el sistema convierte una vida entera en un trámite.
Siempre hablamos de los desahucios como cifras.
Miles al año. Decenas cada día.
Pero cuando te toca, deja de ser estadística.
Tiene recuerdos en los cajones.
Tiene marcas en la pared donde medías tu altura.
Mi madre es viuda. Jubilada.
No tiene un certificado oficial de “exclusión social”.
No aparece en ningún titular.
No cumple quizá todos los requisitos burocráticos para que el sistema la considere vulnerable.
Y, sin embargo, lo es.
Está en ese limbo donde no eres lo suficientemente pobre para que te protejan,
pero sí lo suficientemente frágil como para quedarte sin nada.
Si a mí no me hubiera ido bien, hoy estaría sin un techo.
Con la pensión embargada.
Con todo embargado.
Después de una vida entera trabajando.
¿Cómo puede ser que en un país que presume de bienestar la vivienda no sea protegida como un derecho fundamental real y efectivo?
No hablo de regalar casas.
Hablo de impedir que una persona mayor, viuda y jubilada pueda quedarse literalmente en la calle.
Hablo de entender que el hogar no es un activo financiero más.
Es el lugar donde una vida ocurre.
Yo he podido comprarle otro piso.
He podido amortiguar el golpe.
Pero eso no convierte el sistema en justo.
Solo convierte mi historia en una excepción afortunada.
Porque la diferencia entre estar protegido y estar en la calle no debería depender de si tu hijo ha tenido éxito.
Debería depender de si somos una sociedad que entiende que hay mínimos que no se negocian.
Hoy no solo han cambiado una cerradura.
Han confirmado que el derecho a la vivienda sigue siendo papel mojado cuando deja de cuadrar en una hoja de cálculo.
Y mientras eso siga siendo así, seguiremos llamando “normal” a algo que, si lo miramos de frente, es profundamente inhumano.
- "Claudio, al Celtista incrédulo a esta hora de la noche, de cara al jueves, ¿qué le dirías?"
+ "Que no venga. El que no crea que no venga al partido. Es así de sencillo."
Está foto y este premio están bastante bien para pasársela a tu colega el que te dice que no “mezcles política con deporte”, como si no llevaran 70 años yendo de la mano de forma tan lógica como desagradable.
Lleva años postulándose al Goya como mejor actor.
Ha podido elegir retirarse como una leyenda, pero lo va a hacer como un verdadero tramposo y mal compañero de profesión.
Ya son varias las aficiones que te han calado.
Así no @aspas10.
Así no te irás como un grande jamás 👎👎