Señora Presidiaria: si no quiere estar declarando ni ya condenada por corrupción en todas las instancias judiciales, no debería haber robado. Fácil.
Durante años te dedicaste a saquear las arcas del Estado: retornos de obras que nunca se hicieron, contrataciones truchas en tus hoteles y un esquema para enriquecer a Lázaro Báez hasta convertirlo en uno de los mayores dueños de tierras de la Patagonia.
La única responsable de sus acciones es usted.