A todo esto... Es verdad que hace días que no ha visto a Tokyo y ahora hay carteles de él por los alrededores, es preocupante.
Se pondrá con esa búsqueda enseguida.
—Pfft. ¿Tantas ganas tenías?
Porque no era la única. Con el bebé puesto a ronronear, se dio un momentito para disfrutar las vistas en sus piernas.
Su zurda fue al rostro ajeno, acomodando ese mechoncito suelto detrás de su oreja. Solo para ahorrarse los chillidos por las
futuras salpicaduras de semen.
—Ya me parecía que no traías bra, putita.
Bajaría esa misma mano, encerrando uno de sus pechos para soltarlo y admirar como rebota. Su princesa es preciosa.
—Sorpréndeme, linda. ¿Eres muy buena en eso, no?
Ya mucho foreplay. Le toca ser un buen
—Tú tienes cara de cachorrito. Tu padre, por otro lado...
No de proxeneta, no. Pero si de un típico mafioso que te manda a "dormir con los peces" o mejor dicho, a dormir con los huérfanos.
Nada es más putamente fastidioso que un huérfano.
—Huh. Parece que Don Papi cumple
— ¿Acaso tengo cara de proxeneta? —
Aunque intenta evitarlo, Abel deja escapar una risa más sonora que las anteriores. No lo admitiría jamás en voz alta, pero tras unas vacaciones tan largas con su padre, extrañaba poder soltarse con Ashton.
— Papá insiste en que los huérfanos
parece que es su mejor amigo de verdad.
—Ah... Ya veo.
Así que no habló con él. ¿Tal vez... Yasu? Ese es otro amigo cercano que tiene, pues siempre lo defendía cuando se metía con él.
¿Si está en sus días? Sí, Ashton también le preguntó eso. Parece que no es el
en algo?
La contextura de ese random le recordaba a alguien. Esos ojos... ¿No era...? Pfft, como si el lobo solitario fuese a disfrazarse en Halloween.
Y además, no ve a Tokyo. Si el pelirrojo no estaba con ninguno de los adultos que conoce, entonces... ¿En dónde puede estar?
¿Él decidió vestirse de vaca? No. ¿Venía con Dorian? Sí. ¿El pseudo Jason intentó decirle que "no" a Dorian alguna vez?
Porque no vale la pena. Y mucho menos en su finca, cuando tiene noventa y siete ángulos para joderte entero si le sale de la polla.
—Ahm. ¿Puedo ayudarle
... ¿Qué con los putos disfraces de vaca? ¿Venía esa persona con Dorian, acaso? Porque era el otro idiota que había decidido asistir con un disfraz de puta barata.
Le observó con fijeza, quizás demasiada. A través de su máscara, sus ojos le fulminaban.
Si aquel desconocido >