San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y las acechanzas del demonio.
Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica.
Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas.
Amén.
FE y más FE.
Consejo de la Facultad de Farmacia de la UCV exhorta al gobierno a incluir en el boo de responsabilidad a todo el personal jubilado activo y jubilado sin discriminar a nadie
#SalarioDignoYA