🇨🇴Colombia elections tomorrow, between 2 polar opposites
A leftist philosopher (son of assassinated senator) who spent all his life fighting for human rights and peace
Or far right lawyer who spent his life defending criminals, narcos, child rapists and Maduro’s money launderer
Último sábado sin ser una vergüenza internacional.
Extrañaré a Rodolfo Hernández, a Paloma Valencia, a Iván Duque, a Germán Vargas y por qué no, hasta a Uribe.
Se acabó, todo, todo todillo.
@JuanitaPrietoC@annicolleo@ElDespelucao@SerranoAcademy Ay, por Dios, no hay que mentir por convivir. Sabes, y sabemos todo muy bien, que tener "afinidad" y mayoría 3n congreso es más que suficiente. Y ya te nombraron los partidos politicos que estarían junto al therian.
El bandido que aparece empuñando el fusil en esta fotografía es el antigua cabecilla de la guerrilla, alias Carlos Alonso Lucio, quien hoy es el Gerente Programático (Ideólogo) de la campaña de Abelardo de la Espriella, confeso amigo íntimo del paramilitar Mancuso:
Capturaron en Estados Unidos a Beto Coral, activista y creador de contenido de la izquierda colombiana, y su pareja denuncia que habría sido sometido a tratos que podrían constituir tortura.
Tumbaron el canal de María Jimena Duzán, una de las periodistas más reconocidas de Colombia, después de publicar una columna sobre el candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella.
Un abogado de este candidato anunció que la revista Cambio había quedado «perfilada» tras revelar que la campaña abelardista registró pagos por 1.299 millones de pesos a una empresa fantasma.
El propio De la Espriella perfiló públicamente al periodista Daniel Coronell, lo llamó «difamador empedernido» y dejó claro, con su publicación, que sigue y vigila su trabajo.
Y ayer, mientras los comediantes y creadores del programa Por la ventana entrevistaban en directo al candidato presidencial de la izquierda Iván Cepeda, alguien intervino la transmisión, borró el vídeo e intentó tumbar una cuenta que tiene cerca de un millón de seguidores.
Todo esto ocurre dentro de un clima de hostigamiento creciente contra voces de izquierda, periodistas críticos y creadores de contenido que incomodan al poder. Pero señoras, señores, esto no es novedad.
El candidato Abelardo de la Espriella lo dijo claro:
«Sepan ustedes, señores de la izquierda, que en mí tendrán siempre un enemigo acérrimo, que hará todo lo que esté a su alcance para destriparlos como corresponde [...]. A esa plaga hay que erradicarla».
Los grandes medios y el periodismo que determina la conversación pública desde las mesas de radio mañanera fueron —y siguen siendo— escandalosamente laxos frente a estas declaraciones. Las trataron como una bravuconada electoral y cada vez que el candidato emite una nueva amenaza o advertencia, la tratan como una frase pintoresca o un un exceso retórico sin más.
El candidato presidencial ultra promete «destripar», «erradicar», y nos regresa al lenguaje del exterminio de un sector político. Desde ya, esta convirtiendo al adversario en una plaga, lo deshumaniza y está legitimando su eliminación.
Y la amenaza no está escondida. Está a la vista de todas las personas que hacemos parte de la esfera de la comunicación: periodistas, comunicadores, activistas, creadores de contenido y voces políticas. Aun así, demasiadas personas han decidido dejarla pasar.
Esto no resulta extraño. Hay personas que saben que la libertad de prensa y la libertad de expresión nunca se cercenan por igual. Los proyectos autoritarios persiguen a los medios y a las personas críticas mientras protegen, premian y amplifican a quienes les son funcionales.
Esa gente —ustedes ya la han visto tuitear— aplaudirá o justificará la persecución, el acoso, el encarcelamiento y el silenciamiento de un periodista, un youtuber, un opositor o un ciudadano cualquiera por el simple hecho de pensar diferente. Incluso encontrará la manera de justificar que alguien haya prometido «destriparlos».
No me dirijo a ellos.
Me dirijo a quienes están dejando pasar el hostigamiento emprendido por Abelardo de la Espriella contra la izquierda y contra el periodismo que le resulta incómodo. A quienes, en el fondo, saben que todo esto está mal, pero están eligiendo mirar hacia otro lado.
Me dirijo también a quienes hacen campaña por el voto en blanco mientras se acumulan las señales de una nueva persecución contra la izquierda colombiana y de una amenaza directa contra la libertad de prensa, la libertad de expresión y el derecho mismo a ejercer el control ciudadano o la oposición política.
A ustedes solo quiero recordarles las palabras que escribió George Steiner en su célebre ensayo Lenguaje y silencio:
«Nos hacemos cómplices de todo aquello que nos deja indiferentes».
Lo que pasó con el hackeo del canal de Por la ventana y el video con Iván Cepeda, es la muestra clara de que la libertad de expresión no será bien recibida en el gobierno de ADLE.
Razón más que suficiente para que este 21 de junio salgamos de forma masiva a votar por La Paz
"Si no firmáramos este acuerdo con Irán, nos hubiéramos quedado sin petróleo, perdíamos 600 o 700 millones por día, nos quedábamos sin reservas en 4 semanas. Hemos sido muy duro con lo nuclear, está bien que Irán tenga energía nuclear para electricidad".
Trump firmó su rendición con Irán, humillándose públicamente admitiendo que estaban desangrándose en su guerra contra el pueblo iraní, perdiendo hasta 700 millones diarios y quedándose sin reservas de petroleo... incluso han terminado tragando con que Irán tenga energía nuclear y pagándole 300.000 millones por los daños.
Esta es la mayor humillación a EEUU desde Vietnam, la realidad es que esperaban que Irán cayese en 3 dias... ahora van a tener que retirar sus soldados de toda la región en las bases que rodean a Irán y pagar por sus crímenes.
La interlocución de Abelardo con los EEUU es que Trump lo indulte por lavado de activos y a cambio Abelardo le entrega los recursos naturales de Colombia.