Se creen un partidazo sólo porque saben madrugar a trabajar y porque te pueden comprar cosas materiales.
Pero no saben comunicarse, no saben canalizar sus emociones, ofrecen silencios como castigo, no ofrecen paz y se niegan a sanar traumas.
No todo en la vida es traer dinero a la mesa. Un buen compañero tiene la hombría de traer paz, madurez ý responsabilidad afectiva.
Sé amable. La persona que sonríe frente a ti podría estar cuidando a un familiar enfermo, enfrentando una injusticia o sobreviviendo a una pérdida que aún no ha contado. No conocemos las batallas ajenas.
A veces pienso que una de las mayores muestras de cariño es la curiosidad. Preguntar, escuchar, recordar detalles. Hay personas que dicen quererte y nunca han sentido interés por descubrir quién eres realmente.