Filosofía de la caricia. Este texto de mi amigo y maestro Joan-Carles Mèlich es maravilloso, tan sugerente como pertinente. Sólo la caricia hace soportable la vida porque somos “cuerpos vulnerables”. La caricia como gesto que busca al otro y lo cuida sin querer apoderarse de él.
“- Todo caduca con el tiempo. El amor también. La gasolina del coche, por ejemplo: si olvidas que se va a acabar te dejará tirado en medio del campo.
- Yo te voy a querer siempre, y si se acaba la gasolina me muero.”
escribe Zambra en La vida privada de los árboles: «se ama para dejar de amar y se deja de amar para empezar a amar a otros, o para quedarse solos, por un rato o para siempre»