permitirte no perdonar u olvidar por mucho que para los demás el daño haya sido mínimo o estés exagerando el suceso que ha causado tal estrago. entender que hay situaciones que duelen el doble porque por mas que hayas comunicado y explicado, han actuado ignorando tus sentimientos
Menuda carta.
A mí una vez me dijo un amigo: “Hace años que no veo en mi móvil el nombre de mamá. Cógelo, siempre. Aunque a veces creas que es pesada”.
abro hilo de las diferencias entre una bollera y una lesbiana porque aunque parezca que sí no son la misma cosa (fuente: los estereotipos generados a lo largo de mi experiencia en el fútbol femenino):
a la santa inquisición no le valio con echarme de catequesis que ahora m hace ponerme mala con un cordón d san blas santiguado mira guape ya se k no te gusto