Mordeduras hechas por el primordial. Zaroth estaba contento por su obra de arte, pese a que también ofreció lamidas en sus muslos dejando los mismos húmedos por su saliva.
—Yo solo muerdo.
Y no solamente aquello, porque apenas sintió la cola no dudo en lamer también parte de ella, no sabía si era sensible mucho menos delicada: pero le dejo unas cuantas lamidas antes de volver a su posición. Aquellos muslos que ya se encontraban con notorias
—Con cuidado, cachorrito —musita mientras ahora tironea con algo de fuerza su cabello, mordiendo su labio inferior con mayor fuerza mientras su cuello es rodeado por la filosa cola.
(...) sigue mordiendo. Eran notables las marcas que se ejercian sobre la piel opuesta, incluso en ocasiones mordía demás provocando que pequeñas gotas de sangre nacieran de las heridas efectuadas.
Se estaba pasando... Quizás un poco, pero estaba centrado en lo suyo.