Marchante del mercado
Como ya era costumbre, cada semana iba al mercado a comprar fruta y verdura, nunca compraba todo en un solo puesto; ya sabía perfectamente qué producto adquirir con cada comerciante, al llegar al puesto de las frutas, mientras escogía unos mangos, noté que el ayudante me observaba de una forma distinta, no era una mirada descarada; era esa clase de mirada que hace que una mujer recuerde que todavía puede acelerar el corazón de alguien, yo: eres nuevo verdad? él: si, tengo 4 días que entré, yo: como te llamas ? él: Armando, mucho gusto Sra. Yo: Fernanda un gusto! Le extendí mi mano, él: tengo las manos sucias, yo: no importa, la estrecha, continué escogiendo la fruta mientras él preparaba las bolsas, al terminar, insistió en acompañarme hasta el coche para ayudarme a cargarlas, en el trayecto platicamos de cualquier cosa: del calor, del trabajo, de lo pesado que era mover tantas cajas todos los días, Armando tenía 54 años, era de estatura baja, muy delgado, de piel aperlada, pero había algo en su rostro que llamaba mi atención, que con muy pocos hombres me suele pasar, no lograba descifrar qué era, al llegar a casa, mientras acomodaba las compras, no podía dejar de pensar en él, Iincluso vino a mi mente aquella primera experiencia que había tenido años atrás con otro frutero, me excitaba, tanto así que me iba de inmediato a tocarme, pensaba entre mi "¿Y si con Armando pudiera pasar algo parecido?... ¿O incluso mejor?".
Continué con mi rutina, cada semana encontraba un nuevo pretexto para volver al mercado, decía que necesitaba mangos, luego aguacates, después naranjas, pero, en el fondo, sabía perfectamente qué era lo que realmente iba a buscar, con el paso de los días, nuestras conversaciones dejaron de ser únicamente sobre la fruta de temporada. él: ¿Lo de siempre, Fer? Yo: por favor, Armando! Cada que iba me arreglaba un poco más, un poco de perfume, un vestido que resaltara mi figura, mis labios ligeramente pintados, con la intención de que el cruzara esa línea. Una mañana, mientras colocaba unas bolsas sobre el mostrador, nuestras manos se rozaron por un instante, A: Hoy se ve diferente, yo: ¿Ah, sí? ¿Diferente cómo?, A: Como una mujer que por fin volvió a sonreír, no supe qué contestar, él tomó mis bolsas, me acompañó a mi coche, mientras caminábamos platicábamos de cualquier cosas, sin embargo había algo en su forma de mirarme que hacía que cada palabra pareciera tener doble sentido, al llegar, abrió la cajuela, empezó a acomodar las bolsas con calma, A: siempre viene sola? Yo: casi siempre, él: qué raro, una mujer como usted no debería de andar sola, yo: ¿ y cómo es una mujer como yo?, él: una mujer guapa,joven, segura y con una mirada que parece esconder muchas historias, yo: qué observador resultó, A: es parte de mi trabajo, aprender a elegir lo que realmente vale la pena, nos miramos sin decir una palabra, sonreíamos, A: voy a salir a las 20:00 horas, le apetece tomar una cervecita y platicar sin tanta prisa, me gustaría conocerla fuera de aquí, sonreí intentando disimular mis nervios, yo: ¿siempre invitas a tus clientas a salir? A: no, solo a las que me hacen esperar toda la semana para volver a verlas, subí al coche sin responder de inmediato, encendí el motor, pero antes de irme bajé el vidrio, yo: a las 8… ¿dijiste? A: si, aquí te espero!, estando en casa sentía nervios, adrenalina, con la incertidumbre de ir o no ir… al final accedí! me puse una minifalda de tela ligera, sandalias de pata de gallo con tacón que hacían verme mis pies hermosos, top straple, me subí a mi coche, a las 8 en punto estaba en el lugar acordado, él ya se encontraba ahí, cambiado en jeans, camisa, olía muy rico, se veía muy guapo, nos saludamos de beso en la mejilla, A: pensé que no ibas a venir, yo: yo también lo pensé hasta hace unos momentos, órale no te pareces nada al Sr de la mañana A: lo que hace un baño, una arregladita, sonreíamos, A: aquí hay un bar a media cuadra, vamos? 👉🏻 el resto en mi vip, info dm
Así me cogieron entre mis compañeros de trabajo, me encanta ser sumisa y complaciente a todos sus deseos, sentirme usada hasta que me den toda su leche y llegar así a casa en donde mi esposo no imagina lo que acabo de hacer. Si eres dotado y de buen ver manda md. TaniaDaniela💜