Todas las cosas que habían estado ocurriendo deberían haber sido una señal para Hakkun de que algo andaba mal. Sin embargo, siempre había sido una persona muy escéptica y la posibilidad de que algo paranormal ocurría en aquel campamento no existía para él.
Era un milagro »
« que no hubiera perdido la cordura, pero ser llamado asesino era donde su paciencia se colmaba. Toda su cabaña estaba en su contra, pues él tomó la decisión de no abrir la puerta. Cansado de ese juego, el pelinegro decidió abrir la puerta de la cabaña y salir, dispuesto »
No me arrepiento de mi decisión. Yo no le hice nada a ella y seguro usted tampoco, así que no me voy a sentir culpable. La próxima vez no me den el poder de decidir entonces.
¿Entonces es mi culpa que Katherine esté desaparecida? Yo intenté seguir las reglas y cuidar de todos ustedes. Tal vez si hubiéramos abierto nos habría pasado algo a nosotros también.
¿Qué habríamos ganado con abrir? Las reglas fueron claras, hay que ignorar los gritos y eso fue justamente lo que hicimos.
No lo sé, pero se me hace muy extraño que de todas las cabañas precisamente haya tocado la puerta de la cabaña donde está Jason.
¿Está intentando decirme algo, Lucian? Ustedes dejaron que yo tomara la decisión y honestamente no me arrepiento, ¿Cómo sabemos que todo esto no es más que una broma pesada?