Cuando existe confianza de verdad, sobran las explicaciones y desaparecen muchas de las dudas. Porque donde hay seguridad, respeto y sinceridad, no hace falta estar justificando cada palabra, cada acción o cada silencio.
mi conducta autodestructiva no es salir, ni gritar, ni romper cosas. Es quedarme en silencio pensando mil veces lo mismo hasta convencerme de la peor versión posible.