« lanzó el humo, nada más y nada menos.
—Buenas noches, Shane. —Le despide, girándose para observarle un segundo antes de emprender su propio camino hacia La Taza. Espera que la base de datos haya vuelto a funcionar con normalidad.
—Y eso que ni siquiera le he puesto interés.
Responde, su tono tan tranquilo como si la persona que tuviera delante no acabara de perder la paciencia. Si no tuviera tanta rabia dentro, vería que Raissa simplemente le ha enseñado una lección por sus escasos modales cuando le »
« puerta de mi despacho.
Sigue su juego, pues ahora que la bestia luce más calmada, es incluso entretenido. Ni siquiera los más ignorantes osan hablarle en ese tono, y le resulta refrescante.
—Y si quieres saber lo que tu abuelo dice, siempre puedes preguntárselo a él.
El Grayson le recuerda en ese momento a un perro de caza, y no puede resultarle más entretenido aunque, muy en el fondo, algo por lo que compadecerse. Con esa actitud jamás conseguirá nada.
Y sí, su mirada le indica con precisión cuánto le gustaría cortar la tensión. Qué »
« lástima.
La comisura de sus labios se estira en un amago de sonrisa lobuna, mostrando lo complacida que está pese a la pronunciación. —Lo siento, pero me temo que no doy tutorías a aquellos que no se las merecen. Tendrás que esforzarte mucho más si quieres tan solo rondar la »
Pero si desconoces lo que es la generosidad. Dónde quedaron los "¿quieres un café, querida Raissa?" "No te preocupes, voy a cumplir todo lo que me pidas sin ser un gandul incompetente". En fin.
Aguarda en silencio ese discurso en el que por fin el joven muestra cierta elocuencia; erra el tiro por completo, pero eso no es culpa suya. Ha hecho un buen trabajo con la información de la que dispone.
El olor a porro que desprende su aliento es molesto, y por un instante se »
« desconoces, querido.
Dice, retrocediendo un paso. No porque le intimide, sino simplemente porque puede, pues no está dentro de esa red que Shane cree haber entretejido. —Pero estoy segura de que en sus capacidades se encuentra la de quedarse con al menos una palabra de mi »