la única mujer que pudo entenderme se ahogó en un río hace 85 años, después de dejarle una carta a su esposo agradeciéndole por ser tan paciente con ella
Ya lo dije una vez con la prostitución y lo repito con los vientres de alquiler:
No son un ejercicio de libertad, sino la culminación de la violencia económica del capital sobre la mujer proletaria. No existe consentimiento allí donde impera la necesidad de supervivencia.
Hace 28 años la primera mujer que denunció públicamente haber sufrido violencia de género fue quemada viva por su marido después de dar su testimonio en televisión