Dicen "Dios mediante" no madrugan, no ahorran, no invierten, pierden el tiempo y quieren que Dios de la nada les envié oportunidades, la gente vive en un manto de mentiras. ::)
Si usted está pendiente del otro jamás va hacer sus cosas , nunca miren pal lado que Dios nos tiene a cada uno el guardadito , usted solo trabaje y métale moral
Muchos dicen querer cambiar,
pero siguen protegiendo los hábitos que los arruinan.
El enfoque no se encuentra.
Se entrena.
Cada vez que eliges lo difícil, te fortaleces.
La madurez para mí es algo que viene con la aceptación de distintas realidades, dejando de luchar por modificar lo que no puede ser de otra manera. No va con los años, pero sin duda sí que va con las experiencias vividas. Madurar no es que te afecte menos lo que ocurre, es que te duela lo que a ti te importa, sin añadidos. Dejar de sufrir de más al permitirte atravesar la emoción que toca sin esforzarte por cambiar lo que no depende de ti que sea de otra forma. Es disfrutar del presente, de lo que tienes hoy tendiendo en cuenta que mañana la historia puede ser distinta. Y que llegado este giro de acontecimientos se gestionarán en su momento, no antes. Madurar es ir ligero, a la edad que sea, porque hay personas con muchos años encima que decidieron dejar de andar hace tiempo por llevar más peso de la cuenta
No, no hay que aceptar incondicionalmente a todo el mundo. La condición mínima es que nos traten bien y nos respeten. De lo contrario, toleraremos cualquier tipo de abusos. Hay que poner límites, protegernos y hacerle saber a las otras personas dónde parar.
Muchos se quejan de que #Virgo no es demostrativo, de que es frio y calculador, de que debería decir más veces “te quiero”. Y Virgo también lo sabe pero es verdad que simplemente no siempre le sale. No significa que no lo sienta.
Tú tienes que saber hasta donde estás dispuesto a llegar y debes aclararlo, para que nadie se sobrepase contigo. Tus límites son sagrados y representan aquello que no estás en disposición de negociar.
Uno siempre tiene que rodearse y codearse con personas al mismo nivel espiritual, personal, económico que uno, o incluso superiores. Por qué es verdad eso de que uno termina adaptando a su vida el mismo ritmo que los demás.