florecer también es
encontrar a alguien
que no arranque tus pétalos,
sino que los admire
uno por uno.
porque
qué lindos esos amores
que no pisan flores,
que saben que lo delicado
no es frágil,
es valioso.
como adoro
cuando las personas
hablan apasionadamente
sobre algo que aman.
les cambia la voz,
les brillan los ojos
y por un momento
se les nota el alma.
algunas personas
tienen el alma
cálida,
tan llena de luz suave,
que se siente
incluso en silencio.
como si su sola existencia
abrazara un poquito
este mundo tan frío y apático.
a veces quiero irme,
desaparecer un rato,
dejar de sentir tanto.
pero luego pasa algo pequeño:
como el ver un nuevo amanecer,
ver las hojas de los árboles danzar por las brisas,
escuchar las olas rebosantes del mar,
ver las flores florecer…
y luego
decido
quedarme un poco más.
hay partes en mí
que duelen
que aún no sanan
del todo.
pero no me detengo,
porque mis lágrimas
me riegan en silencio,
y me hacen volver a brotar.
y en cada amanecer,
aprendo a crecer,
para seguir y llegar
a florecer.
florezco sola,
en mi propio ritmo,
sin depender
de nadie.
pero al pensarte,
al verte,
al sentirse…
algo en mí
florece.
además de mi amor propio,
florece
un amor cósmico por vos:
tan eterno,
tan floral,
tan sublime…
tanto amor
como el que me tengo
a mí misma.