Eso de la “protesta pacífica” se lo inventaron las élites para que la gente se quedara quietita mientras le pasan por encima
Coman mierda todos los que creen que los derechos se tienen que exigir sin incomodar a los fachos
Me caga esa etiqueta del “nuevo punk”. ¿Nuevos los tigres del norte? Llevan 58 años de trayectoria. ¿Los horóscopos de Durango? Llevan 51.
Nuevos PARA TI. Y tener que ponerle la etiqueta de “punk” para que entren en tu imaginario anglo y rockero limitado es cero punk.
La mayoría de objetos del M-19 que se han visto los últimos años en el Museo Nacional fueron adquiridos en 2003 para la exposición Tiempos de paz, bajo la dirección de Elvira Cuervo, excongresista conservadora y posteriormente ministra de cultura en el gobierno Uribe.
Siempre es urgente la accesibilidad a la educación artística y las ciencias sociales desde varias perspectivas porque así se ha construido la historia del país
Lo más grave del tema del Museo Nacional es que a la mayoría de la gente no le parece grave.
Son incultos y se precian de eso. Por eso eligieron a ese tipo como presidente.
Cuando la sociedad parece aliarse cada vez más con el fascismo: ¡no dejes de mirar lo que nos están quitando!
El primer afiche está inspirado en la pelicula Werk ohne Autor, traducida al español como ‘No dejes de mirarme’. En ella, el cine invita a observar, a través de un joven artista, el horror de la Segunda Guerra Mundial.
El gobierno de Abelardo De la Espriella ordenó, esta semana, retirar de las paredes del Museo Nacional al menos 30 obras de arte relacionadas con la historia de los derechos LGBTIQ+, el feminismo, la Constitución de 1991 y el acuerdo firmado en 2016 con las Farc. La orden fue emitida directamente por el Ministerio de Cultura, entidad que el mandatario ha llamado el epicentro de su “contrarrevolución cultural”.
Sí, el voto en blanco y la abstención son cómplices de lo que pasó en el Museo Nacional; de lo que pasó en la OEA, de la salida de La Haya; de lo que pasó en la ONU, de lo que pasó en las calles el 14 de octubre.
En Colombia empezaron la batalla cultural hace años.
Cuando a punta de narconovelas normalizaron y volvieron deseable, para gran parte del país, el comportamiento mafioso que en 2026 nos impuso un presidente al que no le interesa guardar las formas democráticas.
Después andan preguntando ¿para qué la filosofía? ¿para qué las artes? ¿para qué las humanidades? ¿para qué las ciencias sociales? ¿para qué estudiar museología?
Mejor que acaben esas carreras, dicen.
Miren dónde estamos, porque la mitad de este país no sabe para qué
Los médicos se les subió a la cabeza el estatus y prestigio que les da la profesión y dejaron de luchar por sus derechos. Su sector laboral precarizado y en el que cada día los joden más, pero como ellos viven de aparentar (así les toque de a 3 trabajos) son todos de derecha.
A los votantes de Abelardo no les duele ni la biblioteca, ni el museo, porque es gente totalmente ajena a esos espacios. Esta lucha nos tocó a la gente que queremos, trabajamos y valoramos la cultura, precisamente el sector más abandonado y poco reconocido de este país.
¿A lo bien nos vamos a quedar haciendo plantones hippies después de la censura de las piezas en el museo nacional frente al monasterio de la narcocultura o solo te preocupa tu expo individual? ¿No se dan cuenta que están deshaciendo la cultura y la memoria?
El discurso de Espriella hoy en MinCulturas amenaza a los funcionarios y contratistas que vienen de otras administraciones, a todxs nosotrxs, a la libertad de expresión, a la creación cultural, a los saberes, a las comunidades, a la memoria, a la reparación y a las victimas.