Estas son las facetas antipáticas de Cristiano. Primero, parece atribuirse solo a él la Euro 2016 cuando miró la final desde el banco, sin ser nada decisivo. Después, dice que vale lo mismo que un Mundial, cosa que todo el planeta sabe que no es así, por lo que intenta salvar su sueño frustrado con una mentira. Y, finalmente, algo que no dice pero que también lo sopapea: la mejor actuación de Portugal en Mundiales fue en 1966, mucho antes de que él naciera. Es decir, no logró superar a Eusebio y compañía, a pesar de contar con 6 oportunidades. Grandeza evidente adentro de la cancha, mediocridad y autoengaños afuera. Triste
Messi el día que festejaba su mayor sueño, el Mundial, pidió reconocimiento y se acordó de los compañeros que lo habían intentado con él, pero no pudieron conseguirlo.
Por esto y mucho más, nunca van a ser lo mismo.