No puedo negar que todavía estoy sanando, y no me refiero al desamor. Estoy sanando errores que cometí, problemas familiares, comportamientos que no quiero tener más, amistades perdidas y, lo más importante, mi salud emocional.
Se necesita ser fuerte para sentarse a solas, calmar la tormenta y curar todos los problemas sin arrastrar a nadie a tu caos, en el destino hacia el amor propio se viaja solo.