Desafortunadamente, el fin de la dictadura de Nicolás Maduro no garantiza el reestablecimiento de la democracia en Venezuela. El pueblo venezolano tiene un difícil trabajo por delante.
El Gobierno de Estados Unidos nunca ha sido un defensor de la democracia, y mucho menos en América Latina. Son sus intereses económicos y geopolíticos los que lo llevan a violar hoy la carta de las Naciones Unidas.
Colombia debe apoyar al pueblo venezolano con la solidaridad debida a un país hermano que hoy enfrenta un grave riesgo de crisis humanitaria y un reto enorme en la reconstrucción de su democracia.
A mí me daría vergüenza que el presidente tuviera visa a EEUU y no se avergonzara de dejar asesinar 60 jóvenes y le dañaran los ojos a 80 y apresara 3.000 y permitiera que al país que le diera la VISA, pusiera un dinero clandestino por millones de dólares, para entrar un software para hacer interceptaciónes ilegales.