Me niego a vivir en el mundo como una mujer ordinaria.
A establecer relaciones ordinarias.
Necesito el éxtasis, soy neurótica, en el sentido de que vivo mi mundo.
No me adaptaré al mundo...
Me adaptaré a mi misma.
#anaisnin
La experiencia autista es decir algo con una intención buena y que la otra persona lo entienda como un ataque o falta de respeto
Siempre pasó, siempre pasa y siempre pasará.
¿Por qué necesitan que miremos a los ojos?
Escuché una frase que se me quedó dando vueltas:
“Solo le falta mirar a los ojos para que parezca un niño neurotípico.”
Y mi primera pregunta fue: ¿para qué?
Soy autista. Puedo mirar a los ojos.
@untipocurios Sí, entiendo. Todos los autistas somos diferentes. Mi reflexión iba específicamente a convertir el contacto visual en un objetivo terapéutico en niños autistas, como si mirar a los ojos fuera sinónimo de atender o comunicarse.
8. No todo lo que parece atención es atención.
No todo lo que parece desatención es desconexión.
Y quizás, antes de enseñar a un niño autista a mirarnos, deberíamos preguntarnos:
¿Necesita mirarnos para poder escucharnos?
♾️ Sensorialmente
7. Quiero que nos preguntemos qué necesita ese niño para comunicarse con el menor costo posible.
Tal vez sean nuestros ojos.
Tal vez nuestra frente.
Tal vez el objeto que compartimos.
Tal vez necesite apartar completamente la mirada mientras procesa nuestras palabras.
6 ¿qué estamos intentando mejorar cuando entrenamos su mirada?
¿Su comunicación?
¿O su apariencia de comunicación neurotípica?
Ahí está para mí la diferencia entre acompañar y normalizar.
No quiero una intervención que mida el éxito por cuánto logra un niño parecerse a la mayoría
5. Sino porque una conducta que parece comunicación desde afuera puede estar interfiriendo con la comunicación por dentro.
Y entonces aparece una pregunta incómoda:
Si un niño escucha, comprende, comparte, se comunica y participa sin mirarnos directamente a los ojos,
4. Por eso me incomoda que algunas intervenciones conviertan la mirada en un objetivo por sí mismo.
No porque el contacto visual sea malo.
No porque ninguna persona autista pueda disfrutarlo.
Y tampoco porque mi experiencia represente a todas las personas autistas.
3. Y mientras ejecuto correctamente eso que socialmente llamamos “contacto visual”, una parte de mis recursos está ocupada haciendo contacto visual en lugar de escuchar, procesar y responder.
2. Pero cuando lo hago conscientemente, muchas veces dejo de concentrarme en la conversación.
Empiezo a pensar:
¿Estoy mirando demasiado?
¿Cuándo tengo que apartar la mirada?
¿Ya debería volver a mirar?
¿Por qué no estoy pestañeando?
¿Dónde se supone que tengo que mirar ahora?