— Lisa, usa ataque arena, bloquea la visión de Diglet para impedir que se escape de nuevo. — Ordenó el más experimentado a la rubia, manteniéndose de brazos cruzados detrás suyo. Quería que atrapará a aquel Pokémon de tierra.
Eevee obedeció enseguida, arremetiendo contra diglet. El pokémon de tierra se ocultó bajo la tierra, evitando así el ataque. Lisa se asustó al ver el fallo de eevee, sin embargo, eevee no parecía querer rendirse.
Él tenía sus esperanzas puestas en ella, muchas más de las que tenía en sí misma. Lisa sonrió con culpa, mirando a Eevee que aguardaba a sus pies. La rubia se agachó.
—¿Qué dices, Eevee? ¿tienes energía para intentarlo de nuevo?—el pokemón dio un salto, animado como nunca. >
— ¿Quieres que te ayude, o quieres hacerlo sola? Vamos, puedes volver a debilitarlo con Eevee, confío en ti. — Sonrisa le dió, seguido de unas caricias en su cabeza.
Lisa suspiró pesadamente, afirmando a la par que bajaba la mirada, admitiendo su derrota. —Si, eso creo. —miró la pokebola en sus manos, y luego a Eevee antes de volver hacia Alain. —Eevee lo debilitó hace un rato, pero después de tantos fallos Diglet ya se incorporó.
Tiene la impresión de que esa no es la razón. Que sorpresa se llevaría la prensa si supieran que es tan cercana al campeón sin siquiera poder lanzar una pokebola correctamente.