“Solo puedo chuparte la puntita, no nos vemos hace años”, me decía lamiendo y masturbando mi verga, grabándose con mi teléfono y susurrando “no debes meterla más.. no, no” se burlaba traviesamente, agarre su cabeza, forcé su garganta y la bañé en semen.
“Tenemos poquito tiempo, mi mami entrará en cualquier momento”.
Desesperada me desnudó y se la metió en la boca hasta ponerla muy dura, escupía y se atragantaba.
“Mierda, quiero cogerte”, corrió su ropa interior y sentó en mi verga babeada y cruda.