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@MillosFCoficial
Profe Gamero, bienvenido, nunca debió irse, sino ajustar lo necesario para conseguir resultados.
En el partido de hoy vs. Chicó, debió recoger mucha información para tomar decisiones fundamentales.
La pequeñez del rival no puede tapar lo evidente.
Santiago, vos no entendés y ninguno de nosotros tampoco. La JEP es una entidad abtrusa y por eso las pretensiones del ciudadano de a pie y, peor aún, de las víctimas, sobre lograrse la verdad, justicia y reparación son un disparate. A los intelectuales sí les funciona. ¡Cambiese!
Profesor Cuervo, no confunda conocer la justicia transicional con estar obligado a aplaudirla.
La JEP empezó a operar en 2018 y sus primeras sentencias quedaron en firme más de ocho años después. Los máximos responsables recibieron cero cárcel y las Farc recibieron 10 curules gratis mientras todavía eran juzgadas.
La contraprestación era verdad, reparación y no repetición. La verdad tuvo que ser obtenida mediante la contradicción de las víctimas. Los bienes entregados por las Farc no alcanzan ni remotamente para reparar el daño y buena parte de la reparación la paga el contribuyente. Santrich e Iván Márquez disfrutaron de los beneficios y después volvieron a las armas.
Y hay algo más. El Estatuto de Roma no dice que cualquier sentencia nacional, por llamarse “justicia transicional”, cierre la puerta a la CPI. Sus artículos 17 y 20 permiten examinar un proceso utilizado para sustraer a responsables de responsabilidad penal. La Corte Interamericana incluso ha desarrollado la categoría de cosa juzgada aparente o fraudulenta.
Y hay un dato que usted convenientemente omite: los colombianos votamos el acuerdo y ganó el NO.
Si cree que estoy equivocado, responda eso. Decir “usted no sabe de derecho” es precisamente lo que dice quien no quiere discutir el fondo.
Me parece increíble leer esta noticia, en este gobierno. La esperaba del gobierno de Petro.
El Ministerio de Agricultura anuncia la creación de una planta estatal de fertilizantes para "bajar costos" e "importar menos". Promesas repetidas que terminan exactamente igual.
La "soberanía productiva" es el empaque bonito con el que la burocracia maquilla el proteccionismo de siempre.
Si fuera rentable, no necesitaría del Estado: Si producir fertilizantes localmente fuera más eficiente que importarlos, el capital privado ya lo estaría haciendo. Si necesita fondos públicos y gubernamentales, es porque el proyecto es económicamente inviable por sí solo.
Paso 1: Prometen bajar precios con dinero público.
Paso 2: La planta resulta ineficiente y acumula pérdidas.
Paso 3: Ponen aranceles a la importación para "proteger" la planta.
Paso 4: El campesino termina pagando el fertilizante más caro que antes.
Menos intervención estatal, menos aranceles a la importación y más libertad de mercado es lo único que baja los costos de producción en el campo. Lo demás es propaganda pagada con el bolsillo de otro.
En el gobierno Petro nos dijeron que antes estábamos bien, pero era mentira, y que pasamos a estar mal, pero era verdad.
Pero la verdad es que era mentira, pues no saben hacer otra cosa que mentir.
Antes estábamos bien, y había mucho por mejorar, eso sí, pero nada era mentira.
#PresupuestoColombia2026 Por favor, amigos, ayúdenme a rotar este vídeo para que se baje el absurdo nivel de desinformación que se está generando. El gobierno del presidente @ABDELAESPRIELLA NO ESTÁ INCREMENTANDO EL GASTO PÚBLICO, LO QUE ESTÁ HACIENDO ES SINCERANDO LAS CUENTAS FISCALES, NOS ESTÁ CONTANDO LA VERDAD DE DÓNDE ESTAMOS PARADOS. Y el mensaje es malísimo porque la situación fiscal que deja Petro es desesperada…Pero dejen la pendejada de echarle la culpa de este desastre fiscal a un gobierno que lleva tres semanas, sean serios, maldita sea!!! 🤬🤬🤬🤬🤬 #HastaNuncaPetrismo #ONosUnimosONosHundimos
La última vez que el Doctor Krapula habló de Santurbán en su cuenta de X fue en el año 2020.
Durante el gobierno Petro no dijo nada.
Cuando los gestores de paz de Petro llenaban el páramo de minería ilegal, Dr. Krapula estaba enchufado y congelado.
Falso ambientalista.
Es momento de dar el debate de la eliminación de las notarías. Son desde la colonia, rentas permanentes que le regala el Estado a sus amigos. Diseñadas para ser máquinas de fricción, y altos costos para la vida del ciudadano.
No más notarías.
@QuinteroCalle Si se atrevió a responder es porque sabe lo que se le viene aguas vivas, ... digo, aguas arriba, y ya está haciendo sus maromas para descalificar.
El Pacto y los tradicionales querían aprobar la salida de Petro sin límites ni controles. El @CeDemocratico logró imponerlos y ahora resulta que somos los malos. No jodan, dejen de manipular
Petro tenía los votos para salir del país, incluso si los 17 senadores del Centro Democrático votaban en contra.
El Centro Democrático no le dio el permiso: puso condiciones. Ahora debe informar a dónde, cuándo y por qué viaja.
La matemática no miente.
Petro le hizo mucho daño a Colombia, para un narciso como él, la peor forma de castigo es el olvido lejos de su país y el mejor premio es un proceso jurídico en Colombia donde pueda ser mártir.
Por esta y otras razones, hizo bien el Senado en aprobarle el permiso.
De acuerdo. La realidad política requiere estar un paso adelante.
Por otro lado, es vital para la salud de la República fortalecer la formalidad y dejar de actuar impulsivamente, lo que no quiere decir que aceptemos ser lentos, nada de eso, debemos ser muy rápidos, pero formales.
El Centro Democrático votó bien.
En 1909, Rafael Reyes se embarcó rumbo a Europa y poco después dejó la Presidencia desde el exterior. Colombia entendió que de poco servía un régimen de responsabilidad presidencial si el presidente podía ponerse fuera del alcance del Estado. La respuesta llegó en 1910 con una norma que, con modificaciones, sobrevive hoy en el artículo 196 de la Constitución: durante el año siguiente a dejar el cargo, un expresidente necesita permiso del Senado para salir del país.
Esa fue la norma que el Senado aplicó hoy al autorizar la salida del expresidente Gustavo Petro. La decisión produjo indignación en parte de la derecha. Se habló de fuga, impunidad y hasta de un pacto entre el Centro Democrático y el petrismo.
Yo, por el contrario, creo que el Senado hizo lo correcto. El punto central es sencillo: el Senado no es un juez de control de garantías. Esto no era una audiencia para decidir si Petro debía ir a la cárcel o quedar sometido a medidas restrictivas, como la prohibición de salir del país. El Congreso no dicta medidas de aseguramiento ni puede convertir una autorización constitucional en una restricción cautelar por si algún día aparece una orden de captura.
Petro tenía que pedir permiso porque la Constitución así lo exige. Pero necesitar autorización no significa que hubiera razones para negársela. Hasta ahora, ningún juez ha ordenado que permanezca en Colombia. Puede tener investigaciones abiertas, cuestionamientos pendientes y muchas explicaciones que dar, pero nada de eso convierte al Senado en sustituto de los jueces ni justifica retenerlo en el país de manera preventiva.
Además, el mundo de 1910, el de Rafael Reyes, ya no existe. Hace más de un siglo, cruzar el Atlántico podía significar ponerse prácticamente fuera del alcance de la justicia colombiana. Hoy existen extradición, asistencia judicial entre Estados, cooperación entre fiscalías y mecanismos internacionales de captura. Si mañana un juez colombiano o extranjero adopta una decisión contra Petro, estar fuera del país no lo vuelve inmune. Las fronteras ya no son el refugio que eran hace cien años.
Negar el permiso, además, habría sido políticamente torpe. Petro habría recibido gratuitamente uno de sus papeles favoritos: el de perseguido. Ya lo hizo cuando Alejandro Ordóñez lo destituyó de la Alcaldía y llevó el conflicto al sistema interamericano. Esta vez habría convertido la negativa del Senado en otro espectáculo internacional sobre una supuesta persecución política y, de paso, en combustible para movilizar a sus seguidores y calentar las calles.
Y hay un precedente que debería preocupar especialmente a la derecha. Las mayorías cambian. Si hoy aceptamos que una mayoría parlamentaria puede impedirle viajar a Petro simplemente porque desconfía de él, mañana una mayoría de izquierda podrá aplicar exactamente la misma doctrina contra De La Espriella o cualquier otro expresidente.
Las instituciones se defienden aplicando las mismas reglas al adversario. Petro debe responder por todo aquello por lo que jurídicamente tenga que responder. Pero eso lo deben decidir los jueces, no una plenaria a pupitrazo limpio.
Rafael Reyes se fue cuando cruzar una frontera podía significar escapar del alcance del Estado. Pero eso hoy ha cambiado. Si Petro tiene cuentas pendientes, que responda ante los jueces, aquí o donde esté. Lo que no puede hacer el Senado es inventarse una condena preventiva para suplir una orden judicial que no existe. La justicia no se fortalece reteniendo adversarios políticos, sino haciéndolos responder ante los jueces.