El Gobierno Vasco desoye a los sindicatos y amplía hasta 2028 la externalización a Deloitte de las aplicaciones de recursos humanos de Osakidetza.
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@albertocatalanh Un cuarto de siglo intentando ejercer de político y sólo un monotema.
Aburres desde hace años Alberto, aunque te lo paguen, quiérete un poco y cambia si puedes, o abandona el barco antes de que se hunda del todo.
Irudi honek ezin hobeto azaltzen du sentitzen duguna. Nazio bat gara eta gure koloreak mundu osoan zehar defendatu nahi ditugu.
Ez gaituzue geldituko. FUCK SPAIN, EUSKAL SELEKZIOA OFIZIALA! 🔥🦅
#EuskalSelekzioaOfiziala#Gurea#Independentzia
@Villarfv28@NoticiasNavarra Es posible, compañero. Pero aún no he encontrado a nadie que me explique cómo se derriba un edificio sin la mayoría municipal para tener un presupuesto, ni mayoría parlamentaria para eliminar la protección legal que tenía el edificio. Y no teníamos ni lo uno ni lo otro.
EAEko polizia-burua ere Mugimendu Sozialistaren alde, txistea bakarrik kontatzen da...
Pozik egon daitezke «betoaren» fake-a elikatu duten guztiak.
Hor daukazue sinadura berri bat, 451.a! 👏🏼
Torturadores premiados.
Miembros de la guerra sucia contra ETA, torturadores del franquismo que reciben distinciones en democracia, ascensos, indultos y condecoraciones a maltratadores con sus víctimas muertas por las palizas en dependencias policiales, sentenciados por torturas en comités europeos contra estas prácticas... EL TEMPS traza una radiografía incompleta de aquellos agentes de seguridad que fueron premiados o conservaron los galardones pese a participar en estas acciones represivas.
Era un día de fiesta en la policía española. Entre vinos y comidas adornadas con banderitas españolas, se celebraba la festividad de los Ángeles Custodios, patrón del Cuerpo Nacional de Policía (CNP). En la comisaría del distrito madrileño de Ciudad Lineal estaban presentes varios mandos policiales. Pero también destacaba, con una copa en la mano, Antonio González Pacheco, más conocido como Billy el Niño. Policía durante el régimen franquista, está imputado por torturas en Argentina, aunque sus técnicas de interrogatorio, marcadas por ahogamientos y palizas, según relatan sus víctimas, se produjeron en el Estado español.
La presencia del presunto torturador levantó polémica. Como también lo hicieron sus cuatro condecoraciones policiales que aumentan su pensión de por vida en un 50%. González Pacheco fue galardonado en 1972 por el franquismo con una medalla que incrementaba su paga un 10%. En 1977 recibió otra condecoración con la que se aseguraba una subida del 15%. Fue otorgada por Rodolfo Martín Villa, entonces ministro del Interior, jerarca del régimen fascista de Francisco Franco e implicado en la represión mortal de Vitoria en 1976 cuando ocupaba el cargo de ministro de Relaciones Sindicales. El supuesto torturador recibió dos medallas más en 1980 y 1982.
Billy el Niño, sin embargo, no es el único miembro de la policía franquista condecorado pese a las acusaciones de malos tratos. El jefe de la Brigada Político-Social de Guipúzcoa, Melitón Manzanares, fue galardonado durante el franquismo. Más aún: en 2001 fue reconocido con la Real Orden de Reconocimiento Civil a título póstumo por el ejecutivo del popular José María Aznar. Asesinado por ETA, la distinción provocó la indignación de las víctimas que habían sufrido sus métodos de tortura.
Incluso, y como González Pacheco, hay tres agentes investigados por torturas en Argentina que cobran un sueldo gracias a las condecoraciones obtenidas. Jesús González Reglero es uno de ellos. Integrante del grupo Anti-Grapo dirigido por Billy el Niño y relacionado con la ultraderecha, recibió la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo. Pascual Honrado de la Fuente, “el más bestia de todos”, según el testimonio de una de sus víctimas, también contaba con ese galardón.
El tercer miembro de los cuerpos de seguridad del Estado con esta prebenda era Jesús Martínez Torres, que después trabajó en la empresa armamentística Santa Bárbara. Fue señalado como torturador por el médico progresista Mikel Azkue o por trabajadores que en 1975 organizaron diversas acciones sindicales, tal como recogía El País en un reportaje de 1985. Ascendido a comisario general de Información en 1982, acumuló más medallas que las recibidas en 1972 y 1974. Imputado, aunque más tarde absuelto, por el terrorismo de Estado del Grupo Antiterrorista de Liberación (GAL), en 1988 recibiría la Medalla de Oro al Mérito Policial y en 2013 sería reconocido como comisario honorario del CNP. Fue galardonado también en 1984 junto al oscuro policía José María Escudero Tejada, según denunció hace unas semanas en el Congreso de los Diputados la parlamentaria de EH Bildu, Marian Beitialarrangoitia. La diputada abertzale, además, reveló que había aproximadamente 100 casos similares. EL TEMPS radiografía los más controvertidos.
La sombra de los GAL
El compañero de distinción de Martínez Torres, el inspector Tejada, había sido premiado años antes. En 1976, ostentando la graduación de inspector, recibió la Cruz al Mérito Policial. El Ministerio de Gobernación entregó el mismo reconocimiento a otro inspector policial, Francisco Álvarez Sánchez, que se convertiría con los años en responsable del Gabinete de Operaciones Especiales del Ministerio del Interior y jefe superior de la policía española en Bilbao.
Ese agente admitiría décadas más tarde ser el responsable del secuestro frustrado del miembro de ETA José María Larretxa. La confesión la realizó durante la investigación de los GAL. De hecho, por aquella acción de la guerra sucia contra ETA fueron condenados Jesús Alfredo Gutiérrez, que después acabaría dirigiendo el 091 en Barcelona, y Sebastián Sotos García, quien recibiría una Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco, la Cruz de Plata con distintivo rojo, la Medalla al Servicio Policial, la Cruz a la Dedicación al Servicio Policial y otra condecoración de los gobiernos de Aznar, Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, tal como destapó el senador de EH Bildu, Jon Iñarritu. Cinco medallas de cuatro ejecutivos distintos.
Conocido como GALvarez, Álvarez Sánchez sería condenado en 1998 por el secuestro del francés Segundo Marey, al que confundieron con un integrante de ETA. Aunque salió con vida, fue sistemáticamente torturado, según relató la víctima. Junto con Álvarez, sería sentenciada toda la plana mayor del Ministerio del Interior de entonces: desde el ministro socialista José Barrionuevo al secretario de Estado Rafael Vera, también del PSOE. Sin embargo, recibirían el indulto parcial.
Uno de los centros desde los que operó la guerra sucia contra ETA fue el cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo, ubicado en San Sebastián. El 12 de octubre, día de la Hispanidad y de la Benemérita, fueron condecorados dentro de aquellas instalaciones el general Enrique Rodríguez Galindo y el teniente coronel Ángel Vaquero. Ambos fueron condenados en el año 2000 por el crimen de Juan Ignacio Zabala y José Antonio Lasa, dos miembros de ETA que fueron secuestrados, torturados, asesinados y enterrados en cal viva por los GAL, de los cuales formaban parte Galindo y Vaquero. El agente Felipe Bayo, procedente del viejo Centro Nacional de Inteligencia español y también sentenciado por ese homicidio, recibiría la Cruz de Plata de la Guardia Civil en 1984.
Entre los encarcelados por aquel acto de terrorismo de Estado también destacaba el sargento Enrique Dorado. Implicado en la muerte de Mikel Zabalza, fue arrestado cuatro meses por tráfico de tabaco, detenido por un robo y condenado por torturas a Jokin Olano. Según publicó El Mundo, Dorado había recibido doce felicitaciones de la Guardia Civil por sus acciones anti-ETA, la Cruz al Mérito Militar y cuatro cruces al Mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo. Expulsado de la Benemérita, disfrutó de una pensión de 1.800 euros.
En aquel cuartel, y el mismo día que Galindo y Vázquez, recibieron la Cruz de Plata de la Orden del Mérito del Cuerpo de la Guardia Civil Rafael Sánchez Fernández y José Domínguez Tuda, procesados en aquel momento por torturar al miembro de Herri Batasuna Joxe Mari Olarra y a dos de sus hermanos. También recibieron esta distinción los agentes acusados de tortura Alejandro Iglesias Blanco y Miguel Alonso Manzano. Manzano estaba involucrado en los malos tratos al hermano de un parlamentario vasco junto con el propio Domínguez. El letrado defensor de los uniformados, el teniente coronel del Ejército del Aire José Antonio Suárez de la Dehesa, logró también esta condecoración. Más aún: Interior lo nombró en 1984 asesor jurídico de la Dirección de la Seguridad del Estado. Vinculado a sectores de extrema derecha, se opuso al regreso de Santiago Carrillo al Estado español.
Domínguez Tuda, junto con otros dos miembros de la Benemérita condenados por torturas a los hermanos Olarra, fue indultado en 1991. Doce meses después volvería a ser sentenciado por maltratar a Olano. Si en la anterior ocasión fue indultado por el entonces ministro del Interior José Luis Corcuera, en 1995 recibiría la medida de gracia del denominado superministro de Interior y Justicia Juan Alberto Benlloch, junto con el otro agente condenado. “Han mostrado en los últimos once años de servicio en tareas de investigación del terrorismo que están efectivamente reinsertados”, argumentó el ministro.
Condenado en 1997 por “un delito de torturas a la pena de ocho años y un día de inhabilitación especial”, Leoncio Castro, según publicó El Mundo, recibió la Cruz Roja al Mérito de la Guardia Civil. Esa misma información afirmaba que Castro era el jefe de operaciones de los GAL en Navarra. Trabajador del sector de la vigilancia privada después, la Audiencia de Vizcaya lo consideró autor material del maltrato a Ana Ereño, periodista de Egin. Otro comandante de la Guardia Civil, José Ramón Pindado Martínez, fue condecorado en 1985, como reveló la parlamentaria abertzale Marian Beitialarrangoitia. Una década más tarde fue procesado por torturar a varios miembros de ETA político-militar entre 1985 y 1989. El juez Baltasar Garzón lo detuvo en una redada contra el narcotráfico y el servicio de inteligencia español lo vinculó en un informe al “caso del tiro en la nuca”, es decir, a la supuesta manipulación de pruebas sobre la muerte de la miembro de ETA Lucía Urigoitia.
La diputada de EH Bildu también denunció el pasado 22 de octubre en el parlamento español que “el guardia civil José Martínez Salas, que mató de un tiro en la nuca a Gladys del Estal en una protesta en Tudela contra la central de Lemoniz, recibió la Cruz del Mérito Militar en 1992”. Hay casos, sin embargo, que van más allá de las fronteras del País Vasco. Interior condecoró en la pasada legislatura a ocho agentes de la Benemérita absueltos de maltratar a una persona migrante.
De indultos y ascensos
Hasta la muerte. “Colgado en una barra varias veces mientras me daban golpes con los pies, quemándomelos sin saber con qué; saltando encima de mi pecho; los porrazos, los puñetazos y las patadas fueron en todas partes”, relató Joxe Arregi, un joven presuntamente ligado a ETA que vio cómo le segaban la vida con aquellas torturas. “De los 73 agentes que participaron en los interrogatorios, solo dos fueron condenados”, censuró Beitialarrangoitia. Se trataba de Antonio Gil Rubiales, “que había sido condecorado con anterioridad”, según la diputada independentista. “El otro agente condenado, Julián Marín Ríos, fue condecorado ese mismo año 1981, cuando ya estaba procesado por la muerte de Joxe Arregi”, relató desde la tribuna del Congreso. Ambos policías fueron indultados en 1990 por Felipe González. Gil Rubiales, uno de ellos, ascendió en 2005 al ser nombrado comisario provincial jefe de la policía española en Tenerife.
El coronel en la reserva de la Guardia Civil José Pérez Navarrete, condecorado en 2016, también estuvo condenado por las torturas a Juana Goikoetxea. Sin embargo, fue indultado en 1993 por el gobierno del PSOE junto con el resto de sentenciados: los agentes Emilio Parra, Alejandro Iglesias, Julio Saavedra y José Antonio Hernández del Barco. Absuelto de otra querella de torturas y asesor durante un tiempo de Vera, fue premiado por el Gobierno español al formar parte del equipo de la Presidencia española del Consejo de la Comisión Europea, tal como reveló el diario Gara.
Más polémico, sin embargo, fue el nombramiento del miembro de la Guardia Civil José María de las Cuevas como representante del Comité para la Prevención de la Tortura en 2001. No en vano, en 1997 fue condenado por maltratar al miembro del grupo violento ETA Kepa Urra. Con una rebaja de pena por el Tribunal Supremo, De las Cuevas fue indultado por Aznar junto con los otros responsables de desnudarlo, golpearlo y arrastrarlo por el suelo.
Condecorado con cinco cruces al Mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo y con la Legión de Honor francesa, Manuel Sánchez Corbí fue otro de los agentes condenados por torturar a Urra y posteriormente indultados por el PP. Ascendido a capitán durante su procesamiento por ese caso, dirigió en los últimos tiempos la Unidad Central Operativa de la Benemérita, un cuerpo encargado de las investigaciones contra la corrupción. Destituido por el actual ministro del Interior, el magistrado conservador Fernando Grande-Marlaska, recibió una nueva distinción tras abandonar el cargo.
La lista de agentes indultados condenados por torturas es aún más larga. Hasta 15 agentes recibieron esta medida de gracia en 2001. Entre ellos destacaba Julio Hierro, condenado por prevaricación en el caso de los malos tratos a la periodista de Egin Ana Ereño e indultado por parte del ejecutivo del PSOE por su participación en el secuestro de Segundo Marey. También fue sentenciado por propinar golpes en la espalda, los testículos y el cuello a Ramón Quintana Garmendia y por las acciones represivas contra José Otero García, ambos miembros de un grupo armado minoritario. Otro de los indultados fue Pedro Laiz González, que participó en las agresiones represivas por las que condenaron a Hierro. El tercer policía sentenciado fue Paulino Navarro, que ascendió hasta ocupar el puesto de número dos en la comisaría asturiana de Avilés.
Con otros indultados condenados por torturas y posteriormente ascendidos como Héctor Moreno García, jefe de la policía española en Cantabria, José Fraila Ayuso consiguió la medalla al mérito policial en 2005 antes de pasar a la empresa privada como responsable de seguridad en Metrovacesa. Fraila Ayuso había sido inhabilitado durante diez meses por el trato represivo a un supuesto miembro del Grapo, según Gara. Un caso similar fue el de José García Maldonado, condenado a un año de prisión por torturas y condecorado décadas más tarde con la cruz al mérito policial. Son algunos ejemplos de los torturadores premiados en el Estado español.
(Texto de Moisés Pérez para El Temps)
VOX, Desokupa, Jusapol, Grappling Policial y Militar, Una Policía para el Siglo XXI, All Perroflautas Are Bastard, Blue Lives Matter, International Security Academy de Israel...
Piezas del rompecabezas sindical de la Ertzaintza.
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🪓 Fascismo patrio en vena: los ultras de Diario de Navarra premian el odio radiofónico de Carlos Herrera. 📻🔥
🦅 ¡El club del aguilucho de fiesta! Herrera ya tiene su premio al fatxa del año... 🏆🤮
Otegi sobre el veto en las txosnas ⤵️
Dice que el Movimiento Socialista no cumple con las normas y cita dos:
1️⃣Al parecer, para poder entrar en las txosnas hay que participar en la comisión de txosnas. Vaya argumento circular... Queremos participar pero no nos dejan.