Hoy venimos a cenar, él esta aquí al lado mío hablando con un colega que se encontró; yo me siento tan deseosa y triste a la vez, porque sé que llegando a la casa, se dormirá y no atenderá mi deseo. Les dejo un saludo a todos.
Pero en lo que a mí respecta, siento que todavía tengo muchas ganas de seguir teniendo vida sexual, me siento joven y deseosa para no aprovechar la delicia que eso implica.
Tengo más de 20 años casada con un hombre recatado y conservador, lo cual siempre me gustó; pero a nuestros casi 50 años, el fuego se apagó entre nosotros.