Igual el indignometro en este país está roto. Fue una barbaridad lo de flor peña pero que se yo, el jefe de gabinete se afanó todo mientras insultaba a los discapacitados que cobran un pensión una 300 mil pesos y todos siguen con su vida como si nada.
Esto deja una pregunta: qué hacemos cuando empiezan a faltar quienes sostuvieron tanto la memoria colectiva. Tal vez la única respuesta posible sea hacernos cargo de continuarla. Hasta siempre, Taty.