Tal vez la noticia más grave de comienzo de año. La desinformación, la mentira y la manipulación avanzarán con total impunidad. https://t.co/eU06xrMb76
@Cheivs Hay un bar nuevo que se llama El Tana, que me dijeron que está chévere. Yo iría a visitar La Casa de Meira, en el barrio el Prado, (hoy hay un perfomrnace). Malecón del río, el Sendero de Ciénaga de Mallorquín y el nuevo Boulevard de Puerto Colombia
Por mucho que nos revuelva las tripas el caso de Gisèle Pelichot por el nivel de planificación sádica que exige, no deberíamos centrar la conversación en la monstruosidad del mismo, sino en cómo se generó esa impunidad, en los pactos de silencio y las negligencias del sistema:
Lo que más me importa recalcar del caso de Gisele Picot es la heterogeneidad de sus agresores.
Son padres, abuelos, hijos, hermanos, esposos, novios. Son jóvenes, son viejos. Hay un panadero, un médico, un ingeniero.
Son hombres cotidianos, aleatorios. Gente normal.
Una mujer francesa, Giselle, pide un juicio público para que se vean las caras de los más de 50 hombres que la violaron y de momento lo único que he visto en todos los diarios es la cara de ella.
Me altera mucho el caso de Dominique Pelicot, el nivel de violencia contra una sola mujer, el carácter colectivo de esa violencia. Me los imagino desayunando al día siguiente de las agresiones, ella adolorida y enlagunada, él sintiéndose poderoso por destruir a su esposa.
Hace años leí una conversación aquí entre mujeres exitosas. Decían que al inicio de sus carreras no lograban balancear las demandas de su vida profesional con las domésticas. La solución que encontraron no fue distribuir las cargas con sus parejas sino pagar a otra mujer por ello
Un 🧵 de un caso de abuso sexual que deja lecciones de la cultura de la violación en nuestra sociedad:
Los violadores están en nuestro entorno
Un violador es consciente de sus actos no es un "efermo metal"
Las víctimas no son las que deben tener vergüenza sino los victimarios👇
Ayer inició el juicio de uno de los casos más monstruosos de los últimos años en Francia y hay que hablar de él porque, entre otras, evidencia lo que algunos aún no aceptan: los violadores no son "desadaptados" atípicos. Son profesionales, vecinos queridos y papitos de familia 🧵