Me encantó esta frase:
«El dolor pasa, el sudor se seca y el cansancio termina. Sin embargo, hay algo que nunca jamás desaparecerá: la satisfacción de haber logrado TODO LO QUE TE HAS PROPUESTO».
Acuéstate a dormir con el corazón tranquilo y lleno de gratitud, nada pesa, nada angustia, nada duele. Mañana despertarás más cerca de tus sueños. Descansa el alma.
El tiempo nos enseña que si alguien llega a nuestra vida es porque un propósito traía, y el que se va, se va y su misión está cumplida, lo bueno se conserva y lo malo se olvida.