@xaikome_ < aquello antes de soltarla con un empujón, dando un par de paso hacia atrás con tal de alejarse de ella.
—Adiós, princesita. Le daré recuerdos a tu madre.
@xaikome_ < cintura con uno de sus brazos, acercando sus labios al oído de la chica.
—Me gustaría verte intentándolo algún día —susurró, dejando caer con descaro su aliento en aquel lugar, acompañándolo de una leve risa—. Ahora ve, princesita, haz que tu papi esté orgulloso.
Añadió >
@xaikome_ < mucho, pronto se le escapó una sueca carcajada, negando con la cabeza antes de calmar su risa.
—Ay, princesa, me parece que alguien ha estado viendo demasiadas historias humanas —dijo, cubriendo con una mano sus labios—. No irás a decirme ahora “Oh, porque seré yo quien te >
@xaikome_ —Si es que te tomaran en cuenta como sucesora —musitó Zayra, sin importarle que le escuchara mientras encogía los hombros como si no fuera con ella ese comentario.
Era una pena no poder romperla. Era más fuerte de lo que parecía, pero nada más porque se había obcecado en >
@xaikome_ < mirada en aquel demonio, esperando ver cualquier tipo de reacción en ella. Estaba segura de que no la creería, pero quería ver eso, comprobar cómo se creía ser tan calmada a pesar de que, por supuesto, no lo era.
@xaikome_ —Ah bueno —dijo con sencillez a, ignorando a la chica mientras miraba sus uñas distraída—. Entonces supongo que sabrás regular la muerte de tu adorado padre.
Levantó la mirada con su sonrisa aún coronando sus labios. No le dio la espalda y no se alejó, simplemente fijó su >
@xaikome_ < todo lo que dice tu padre, pero no sabes qué es lo que ocurre fuera de sus dominios.
Chasqueó la lengua, negando lentamente con la cabeza dándole la espalda, como si realmente le diera pena aquella chica.
—Creo que entiendo por qué Lilith te ignora.
@xaikome_ —Mhn, un trabajo muy honrado —se burló, cruzando las brazos sobre su pecho, terminando por llevar una de sus manos hasta su boca para fingir que escondía la sonrisa que tenía dibujada—. Cuidas de esa chica, pero no sabes por qué. Debes quedarte aquí y no sabes por qué. Haces >
@xaikome_ < ella.
—De nada, princesa —respondió, mirándola con esa misma sonrisa burlona que siempre parecía tener—. Aunque se nota que no sales mucho de aquí. Eres tan ingenua y tan… ignorante. Pobrecita.
@xaikome_ Simplemente le dirigió una media sonrisa, procurando no echarse a reír por aquella respuesta. Qué podía esperar de alguien que, seguramente, no había dejado aquellos dominios en mucho tiempo. Se apartó de ella, llevando las manos a su espalda para caminar en círculos frente a >
@xaikome_ —Oh, pero si debes hacerlo —respondió, levantando las cejas con expresión de falsa incredulidad. Qué fácil era molestarla—. No tienes legiones a tu mando y cuando mamá y papá no estén… bueno —añadió chasqueando la lengua y encogiendo los hombros—. Ninguno de sus seguidores >
@xaikome_ Su mirada se posó en aquella representación de los sentimientos de la chica. Era siempre tan obvia que ni siquiera era necesario que su poder se descontrolara de aquella manera.
—Oh, ¿puedes hacer eso? —Replicó la chica, buscando ponerse frente a ella con una media sonrisa, >
@xaikome_ —Oh, no, no princesa. ¿Cómo se me podría ocurrir hacer algo así? —Respondió, con su voz cargada de burla e ironía.
No había hecho nada para ganarse el respeto de ella o cualquier otro demonio de la legión de sus padres. Poco derecho tenía a quejarse.
@xaikome_ ¿Lo había tenido alguna vez? Dudaba que hubiera experimentado lo que era el poder de verdad. Podrían haberla educado para ser la futura señora de la casa y heredar el título de su padre, pero no tenía nada más.
—Cosas de mayores.